El que invierta en pasteras, pierde !

sábado, 22 de marzo de 2008
0 comentarios
OFENSIVA DEL GOBIERNO CONTRA LAS PAPELERAS EN WALL STREET - 22/03/2008


La disputa se corrió hacia las finanzas

Al mismo tiempo que se planteaba el diferendo en La Haya, el gobierno argentino advirtió a la Bolsa de Nueva York y a la Comisión de Valores estadounidenses que los inversores pueden sufrir cuantiosas pérdidas si financian la instalación de las pasteras sobre el río Uruguay.

Como parte de la estrategia de ahogo financiero a las papeleras de Fray Bentos, el Gobierno denunció a la empresa Botnia ante la Bolsa de Nueva York y la Comisión de Valores estadounidense.

Los inversores “deben saber” que se arriesgan a cuantiosas pérdidas si apuestan a su proyecto, alerta en una carta enviada a las autoridades de ambas instituciones.

El documento explica que la compañía finlandesa enfrenta procesos donde se le imputa “responsabilidad social y ambiental” por la instalación de una planta de celulosa frente a Gualeguaychú.

Detalla que está en pleno trámite la causa que la Argentina inició contra Uruguay en la Corte Internacional (CIJ) de La Haya, que el banco holandés ING retiró su apoyo al emprendimiento y que dentro del propio país vecino fueron demandados los funcionarios que autorizaron las obras.


Desde que se conoció la decisión de la CIJ de permitir, por ahora, que continúe la construcción de las papeleras de Botnia y de la española Ence, el Gobierno se mostró decidido a insistir en dos líneas: poner energía en la demanda ante La Haya, donde aún no está definido el tema de fondo (si el gobierno de Tabaré Vázquez violó el estatuto del río Uruguay), y simultáneamente jugarse a obstaculizar el financiamiento a las empresas.

El presidente Néstor Kirchner pidió explícitamente el viernes que el “sistema financiero internacional se abstenga” de apoyar los proyectos. Más allá de la lógica del discurso público, existen distintas vías para desalentar a los inversores. Mantener al rojo vivo la causa en el tribunal internacional en Holanda, sumando allí la mayor cantidad de pruebas, es una. Presentarse en forma directa donde cotizan las acciones o ante organismos de crédito, es otra. La Comisión de Valores, además, podría difundir la advertencia argentina ante los financistas de la mayor Bolsa del mundo.

Botnia tiene pendiente el otorgamiento de créditos por cerca de 1200 millones de dólares, lo se que calcula que costará la planta Orion en Fray Bentos. Ence, que prevé ubicar su fábrica a sólo seis kilómetros, espera 600 millones de dólares. El paquete de financiamiento está ahora en suspenso, en gran medida por la presión argentina. La Corporación Financiera Internacional, del Banco Mundial, una especie de llave maestra del dinero, evaluó que falta información sobre el posible impacto contaminante en el aire, el agua y los suelos, y acerca de la tecnología que se utilizará. Su palabra pesa en el rumbo que tome la banca privada.

Las presentaciones en Nueva York fueron una de las últimas movidas fuertes que hizo el Gobierno, el 30 de junio, cuando todavía ignoraba qué diría el fallo de la CIJ aunque ya lo palpitaba. También escrachó a Ence con una advertencia que dirigió a la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce), una de las que podría darle apoyo económico. Fue hace algo más de dos meses. Pero la realidad es que actualmente el Ejecutivo se muestra más amigable con la compañía ibérica, con la que logró iniciar conversaciones con miras a la posible relocalización de su planta, con la idea de alejar sus efectos del territorio argentino.

Con Botnia el vínculo es más belicoso. En marzo último, Kirchner y Tabaré Vázquez anunciaron un acuerdo para frenar las obras por noventa días a la espera de un estudio de impacto ambiental. Pero la finlandesa no se dio por aludida y Uruguay la respaldó con el argumento de que los bloqueos de los vecinos a los pasos fronterizos no se habían levantado de inmediato. Después, la Argentina hizo la denuncia ante La Haya, la única carta factible que le quedaba para descomprimir los ánimos de la asamblea ambientalista.

En los hechos, Botnia ya emplazó su chimenea, varios pisos de instalaciones y un puerto. Anunció que terminaría a fines del 2007. ENCE sólo tiene puerto y remueve la tierra, con la previsión de terminar en junio del 2008, mientras muestra apertura a negociar. “Buscaremos la mejor solución al menor costo”, dicen en la firma. “No es una buena ecuación tener a la Argentina armando lío todos los días”, reconocen. Las advertencias de la Argentina sobre Botnia ante la Bolsa en Wall Street y la Comisión de Valores –el organismo de control– fueron entregadas a sus máximas autoridades por el cónsul Héctor Timerman y su par en Washington, Rodolfo Cerviño. El 47 por ciento de la finlandesa pertenece a UPM-Kymmene, que cotiza en la Bolsa neoyorquina. “Es mi obligación enfatizar que la situación actual puede derivar en responsabilidades legales específicas y esto debe ser conocido por quienes negocian acciones de UPM-Kymmene”, dice el texto presentado, al que accedió Página/12. Y describe el escenario así:

- Que Botnia está “construyendo una planta en el margen izquierdo del río Uruguay con capacidad de producir más de un millón de toneladas de pasta de celulosa por año”. Que la Argentina denunció el 4 de mayo al gobierno vecino ante la Corte Internacional de Justicia por permitir unilateralmente la instalación de la planta, violando el estatuto del río Uruguay. Esa causa, subraya, está en pleno trámite.

- Recuerda que los mecanismos de consulta no sólo son obligatorios, según el acuerdo del río fronterizo, sino que son ineludibles por las normas europeas de preservación del medio ambiente con consenso mundial.

- Pone el acento, también, en que todavía no se dispone de evaluaciones serias e independientes de impacto ambiental. Y que la Corporación Financiera Internacional señaló “las falencias en los estudios” de ese tipo que presentó la empresa.

- En marzo último, recuerda, el banco internacional holandés ING Group se retiró del proyecto para solventar a las papeleras, ante las objeciones y la incertidumbre.

- En Uruguay, agrega, una fiscalía “inició una causa judicial contra los funcionarios que autorizaron las obras de Metsä-Botnia”.

Cuando no era aún secretaria de Medio Ambiente, la abogada Romina Picolotti fue encargada de buena parte de la táctica de la asfixia financiera. Lo hizo por fuera del ámbito gubernamental, como patrocinante de los vecinos de Gualeguaychú y desde el Centro de Derechos Humanos y Ambiente (Cedha), que ahora quedó a cargo de su marido, Daniel Taillant. Rastreó qué agencias y bancos tenían solicitudes de préstamos para las papeleras de FrayBentos y qué principios de responsabilidad social están obligados a cumplir. Los demandaron, entonces, ante sus propios directores, sus accionistas y Naciones Unidas (ver detalles aparte).

La apuesta de máxima del gobierno argentino sería que las papeleras se retiraran, pero la realista es forzarlas a negociar alternativas, mostrando ante el mundo sus proyectos como opciones económicas de alto riesgo. Apenas asumió en su nuevo cargo, Picolotti dijo que “la solución” sería la “relocalización” de las pasteras. Un funcionario de la Cancillería invoca a los inversores y se entusiasma: “Ahora tenemos la tarea diaria de llenarles la cabeza”.

(fuente)

Pobladores de Colonia temerosos !

0 comentarios
Ence ya impacta en el mercado inmobiliario - 22/03/2008


Conchillas. Alquileres se disparan y vecinos plantean batería de preguntas sobre futura planta de celulosa

El futuro impacto social que dejará la construcción de la planta de celulosa de Ence es uno de los temas que más preocupan actualmente en la zona de Conchillas. Ya se aprecia una "explosión" en materia de alquileres inmobiliarios.

El desmesurado incremento de los alquileres y la realidad que padecen aquellos pobladores que tienen que afrontar el pago mensual por una vivienda es una de las problemáticas más acuciantes en la zona de Conchillas. Hay alquileres que treparon de $ 1.500 a $ 25.000, por ejemplo.

"Ese es un tema", reconoció Gianela Fonte, integrante del Comité de Amigos de Conchillas. Fonte fue clara al reconocer que la zona "espera la construcción de la planta", aunque -dijo - "es preciso tener claros los aspectos con los cuales deberán convivir".


Los integrantes del Comité expresaron sus preocupaciones ante la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama). Pretenden tener precisiones sobre impactos que tendrán en su pequeño poblado.

Los vecinos hicieron especial hincapié en los olores que puedan emanar de la planta en la etapa de operación. Tienen conciencia que se trata de uno de los temas más relevantes de una fábrica de celulosa, una vez que se encienden las calderas.

Según Fonte, en Tasmania (Australia), existe una fábrica similar, que presenta un sistema de abatimiento de olores de tres niveles. Allí, se agregan dos incineradores a la caldera de recuperación y a la caldera de biomasa, para asegurar que incluso cuando ellas no están en operación, los gases olorosos sean incinerados.

Los vecinos tienen inquietudes sobre las afectaciones al ecosistema costero, la composición de esos materiales removidos y la eventual afectación que pueda haber sobre las aguas subterráneas.

También expresaron su preocupación sobre el impacto de las actividades de dragado, en el largo plazo, sobre el balneario Brisas del Oeste.

Sobre este emblemático lugar de turismo veraniego, los vecinos sostienen que en los estudios realizados no hay descripción del balneario, ni prácticas de uso y disfrute por la comunidad, ni medidas de mitigación ni de compensación ante la eventualidad que el mismo quedara afectado o inutilizable para la comunidad local.

Fonte dijo que en la zona se espera "con expectativa" la obra, y que "se quiere su construcción", pero retiró que hay muchas preguntas que aún no han sido respondidas.

Deportistas contra BOTNIA

0 comentarios
CONFLICTO MEDIOAMBIENTAL - 22/03/2008

La protesta contra la papelera Botnia, en el río.

La Asamblea de Gualeguaychú realizará este mediodía un evento acuático del que participarán guardavidas de Buenos Aires, agrupaciones de lucha contra el cáncer y personas con capacidades diferentes. En tanto, se mantiene el corte en esa ciudad entrerriana y en Colón, por lo que Concordia es el único paso terrestre a Uruguay.

Buenos Aires, 22 de marzo.- La Asamblea Ambientalista de Gualeguaychú realizará este sábado al mediodía un evento acuático del que participarán guardavidas de Buenos Aires, agrupaciones de lucha contra el cáncer y personas con capacidades diferentes.

Así lo informó hoy a Télam el asambleísta José Pouler, quien adelantó que "el evento fue iniciativa de una escuela de guardavidas de Buenos Aires para expresar su solidaridad con la lucha de Gualeguaychú por la relocalización de la pastera Botnia fuera de las costas del Río Uruguay".


La Asamblea de Gualeguaychú mantiene cortado en forma ininterrumpida el puente internacional General San Martín desde hace 16 meses, en rechazo a la presencia de la pastera finlandesa Botnia sobre aguas del compartido Río Uruguay.

Por este motivo, y debido a que Botnia ya está funcionando en su planta de Fray Bentos, es que además del corte la Asamblea realiza distintas actividades para expresar su protesta.

"En total serán unas 200 personas las que el sábado al mediodía partirán nadando desde el balneario Ñandubaizal, en Gualeguaychú, sobre aguas del Río Uruguay, acompañados por embarcaciones privadas y de Prefectura Naval, con médicos a bordo", dijo a Télam el asambleísta Gustavo Zapata, a cargo de la organización de esta actividad.

El evento, que coincide con el día internacional del agua y también con la celebración de Semana Santa, "no es una carrera" y tendrá en el balneario su contraparte con un show artístico que convocará a músicos de la región.

(fuente)

Deportistas argentinos contra Botnia

0 comentarios
200 deportistas se suman a la lucha contra Botnia - 22/03/2008


Salto es el único puente abierto al Uruguay.

“Vamos a cortar el puente de Salto el lunes a las 17, si juntamos la gente suficiente”, advirtió Jorge Maffei.

GUALEGUAYCHU.- Alrededor de 200 deportistas cruzarán hoy a nado el río Uruguay, en el marco de un festival organizado por la Asamblea de Galeguaychú para protestar contra la actividad de Botnia en Fray Bentos.

Entre tanto, los puentes que unen las ciudades entrerrianas de Gualeguaychú y Colón con las localidades de Uruguay permanecían cortados al tránsito por la protesta de los asambleístas contra la pastera.

Así, el puente Concordia-Salto, en el norte de Entre Ríos, es el único paso que sigue abierto hacia el Uruguay, dado que el General Artigas, en la localidad de Colón, fue cortado en la madrugada del jueves y el de Gualeguaychú está bloqueado desde hace un año.

La asambleísta, Silvia Echevarría, confirmó que el corte del tránsito en el puente que une Colón y la ciudad uruguaya de Paysandú se prolongará hasta las 19 del lunes.


En tanto, los asambleístas anunciaron que realizarán un festival en el balneario Ñandubaysal, a 15 kilómetros de Gualeguaychú y frente a la planta de Botnia.

La actividad central será una competencia de natación donde unos doscientos nadadores cruzarán el río en el día mundial del agua. Participarán también personas con capacidades diferentes, y representantes de la liga de lucha contra el cáncer.

Por su parte, el asambleísta, José Pouler, dijo que no lo sorprendió que el ex juez federal, Oscar Salvi, trabaje para los directivos de Botnia, quienes tendrían que comparecer a declarar a partir del martes en la causa por tentativa de contaminación que lleva adelante el juez Federal del Uruguay, Guillermo Quadrini.

Sin embargo, según informaron fuentes de la empresa, los directivos no se presentarían, alegando que no recibieron las citaciones pertinentes.

El dirigente consideró: “Salvi se vende al mejor postor; lo que más me duele es de la ciudad de Colón. Sabe bien qué es lo que estamos defendiendo”.

El letrado trabaja en la defensa en el juicio contra el gerente general de la planta, Ronald Beare, el apoderado, Carlos Faropa, el gerente de Proyectos, Kaisu Annala, y,el presidente y gerente general de Metsa Botnia, Erkky Varis.

Hallan miles de peces muertos en Playa Pascual -Uruguay

viernes, 21 de marzo de 2008
0 comentarios
Alta mortandad de peces encontrados en Playa Pascual, Uruguay - 20/03/2008

20/03/2008 - http://www.uruguayinforme.com/articulos/02012004interior.htm

LA INTENDENCIA ADMITE QUE "PODRÍA" TENER RESPONSABILIDAD.

El problema del agua está "controlado" y "superado": “No sabemos si el accidente en el vertedero es causa de esto que ha pasado” -explicó a la Prensa la contadora Beatriz Martínez, ayer al mediodía-. Junto al Director de Higiene, Carlos Olagüe, el químico de la Intendencia, Carlos Lacava, y el ingeniero Eduardo Betervide, manifestó que se observa desde ayer una “mejora sustancial” en el sabor y olor del agua. También que se están realizando análisis continuamente, y que poco a poco los valores van normalizándose.

Por tomar agua de OSE, este fin de semana, no aparecieron casos de diarreas o problemas
gastrointestinales, afirmó el Dr. Olagüe.

La contadora Beatriz Martínez concluyó que es “un tema superado”.

El problema surgió el sábado de noche, cuando en la usina de OSE los obreros que lavaban los decantadores sintieron un olor y sabor distinto en el agua. Inmediatamente las autoridades de OSE avisaron a la Intendencia, y en conjunto comenzaron las investigaciones. Se recorrieron las costas del Río San José donde se encontraron peces muertos. A las pocas horas, los primeros análisis que se realizaron por OSE y la IMSJ aseguraban que el agua seguía siendo potable, pero que había dificultades con la “calidad”, que alteraba su sabor. Los técnicos detectaron la existencia de “una carga mayor de sustancia orgánica que la habitual” en el agua, que se descompone y consume así más oxígeno.


Como consecuencia, esta disminución del nivel de oxígeno habría provocado la muerte de los peces -explicó a SAN JOSÉ HOY el ingeniero de OSE, Álvaro Roland-. Entre los elementos orgánicos señalaba el químico Carlos Lacava, “restos de animales muertos” y “restos de tierra”.

La situación alarmó a la población. De la canilla el agua no se podía tomar por el olor, y a orillas del río había muchos peces muertos. Mientras tanto los vecinos de la zona del vertedero de San José creían conocer la razón. “Hicieron flor de zanja, y después que metieron la pata, calladitos quisieron arreglarlo, cuando contaminaron más el agua del río” -decía a una emisora de radio local un vecino del lugar-.

___________________________
Información de Ediles.Org - http://www.ediles.org/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=2674&mode=thread&order
=0&thold=0

Ambiente y Salud: Paysandú- Marcada polémica en la Junta Departamental por contaminación del arroyo.

Junta Departamental de Paysandú No hubo una respuesta técnica certera para la mortandad de peces ocurrida en febrero pasado en el arroyo La Curtiembre, dado que fue imposible analizar sus vísceras.

Como causa posible del hecho la Dirección de Higiene de la Intendencia refirió a una «alta carga bacteriana en el agua» y un representante de Azucitrus que concurrió a la comisión de Higiene y Medio Ambiente de la Junta Departamental, aclaró que en esos días la planta agroindustrial no estuvo en funcionamiento y por lo tanto no hubo vertidos al arroyo.

Luego que el edil Hugo Gómez expusiera el informe ante el plenario, se suscitó una polémica respecto a la contaminación existente en ese lugar y otros aspectos vinculados con la presunta inacción de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA) sobre los controles de los efluentes industriales que se deberían practicar.

El edil Horacio Acuña dijo que «voy a ser breve en esto de los peces muertos en ‘La Curtiembre‘, lo que se originó a partir de una denuncia pública hecha por mí, acerca de prevenir a la población cercana al arroyo para que no consumiera esa carne y tampoco se bañara en dichas aguas. A raíz de eso la comisión investigó un poco más y se expidió la Dirección de Higiene de la Intendencia para alertar que no habría contaminación. Eso nos tranquilizó un poco y más que el director, doctor Américo, indicara que había alta carga bacteriana en el curso».

«Pero seguimos profundizando en el tema y fue así que invitamos a los vecinos de la empresa (Azucitrus), pudiendo saber fehacientemente la problemática que existe en esa zona desde que ella funciona: problemas de salud, afecciones varias, pero todas hipótesis de causa - efecto, ya que no se ha podido comprobar directamente».

Respecto de la presencia en la comisión del representante de Azucitrus, el edil dijo que «es bueno porque nos aclara el panorama y sobre todo porque dejó abierta la puerta para que la comisión de Higiene y Medio Ambiente pueda presentarse durante la zafra, para así poder ver lo que nos abarca y tener una opinión fehaciente para tranquilidad de los vecinos, los que se manifiestan muy preocupados y deben sorportar un fuerte olor que algunos entienden que también contamina», corrobora lo dicho.

Por su parte el edil Horacio Ragni, también integrante de la comisión de Higiene y Medio Ambiente, sostuvo que «quedó en claro que Azucitrus no estaba en funcionamiento y además el informe que llegó desde la Intendencia manifiesta que al día de la aparición de los peces muertos no había residuos tóxicos en el arroyo, sino una alta dosis de bacterias, coliformes y demás».

«La empresa concurrió a la comisión porque le parecía interesante tener este diálogo, pero que deslindaba la responsabilidad y creo que es justo que así sea. Por lo menos sobre la información que se tiene de este hecho».

Agregó que «lo que sí debería hacer este cuerpo es librar algunos oficios a la DINAMA, al Ejecutivo Departamental y al Ministerio de Salud Pública, sobre lo que manifiestan los propios vecinos y que es hacer una campaña publicitaria, instalar cartelería, concientizando a los vecinos para que no se pesque en el arroyo ‘La Curtiembre’ y que se prohíban durante todo el año los baños en sus aguas, así como cualquier consumo humano de ellas».

Fuente: El Telégrafo.


ACUERDO QUE ATA AL URUGUAY A LAS MULTINACIONALES PAPELERAS

0 comentarios
EL ACUERDO QUE ATA AL URUGUAY A LAS MULTINACIONALES PAPELERAS - 05/03/2006

"El acuerdo Finlandia-Uruguay [firmado en el gobierno anterior] es un corsé que limita (por un período de 20 años) las posibilidades de acción del gobierno de Tabaré Vázquez para solucionar el conflicto abierto por las papeleras", es lo que explica Laura Vales en este artículo.


EL USURERO PACTO BINACIONAL QUE LA PAPELERA BOTNIA LE IMPUSO A URUGUAY - "Cómo tener la pelota bien atada".

Supongamos que las papeleras que se construyen en Fray Bentos comienzan a funcionar. Pasa el tiempo, un día ocurre un problema de contaminación. Los vecinos de Fray Bentos protestan. Y sus acciones –cortes de ruta que bloquean la entrada de camiones a las plantas, por ejemplo– perjudican a las empresas. La situación es nada más que una conjetura, pero ya está prevista y sus consecuencias, férreamente pautadas: el Estado uruguayo se verá obligado a indemnizar a las plantas de celulosa por sus pérdidas, aunque sean culpables de afectar el ambiente. Así lo establece el Acuerdo de Protección de Inversiones que Uruguay firmó con Finlandia, en cuyo artículo 6 se lee, sin maquillaje: "Los inversores que sufran pérdidas" por "revueltas, insurrecciones o manifestaciones" serán indemnizados "en efectivo, en moneda de libre conversión e inmediatamente transferible", con una cifra que se calculará según el criterio "que resulte más favorable" a los dueños de las empresas.

Botnia, la compañía finlandesa que levanta del otro lado del río la megaplanta de procesamiento de pulpa de madera, impuso el acuerdo entre los dos países como condición para instalarse en territorio uruguayo.

Fue en el año 2002, durante la presidencia de Jorge Batlle, antes de que la empresa iniciara las obras de construcción. Es una paradoja que la imposición fuera conocida por la actitud del Frente Amplio, que se opuso a su firma. La coalición que poco tiempo después llevaría al gobierno a Tabaré Vázquez argumentó entonces, con razones ahora borradas de su discurso, sobre los riesgos de este instrumento legal que dejó a los uruguayos en una posición muy débil para intervenir en lo que las papeleras hagan en su territorio.


El acuerdo fue suscrito el 21 de marzo de 2002, en Montevideo, entre el Poder Ejecutivo de Uruguay y el de Finlandia. El Senado lo aprobó el 15 de octubre siguiente y la Cámara de Representantes, el 4 de mayo de 2004. Votaron a favor las bancadas del Partido Nacional, el Colorado y el Independiente. Se opusieron todos los legisladores de Encuentro Progresista-Frente Amplio. El debate quedó asentado en versión taquigráfica.

En las formas, es un convenio para la protección de las inversiones de cada país en el otro, en un tono de reciprocidad. Pero su aprobación fue una exigencia de Botnia. En la discusión del Parlamento nadie lo negó. Al contrario. El diputado Pablo Mieres (Independiente) fundamentó así su postura: "He votado afirmativamente porque parece imprescindible que se proceda con la mayor urgencia para la aprobación de esta inversión. ¡Como si Uruguay viviera en un mundo lleno de inversiones! Acá pasamos meses tratando de aprobar este acuerdo que, como todos sabemos, es el marco necesario para una inversión de mil millones de dólares. Lamentamos que no haya sido por unanimidad. Pero bueno, aunque sea con una mayoría ajustada, está la ley y, por lo tanto, estarán las inversiones" (Actas de la Sesión de la Cámara de Representantes del 04-05-04).

Su par Naum Bergstein (batllista) completó el concepto: "En el mundo entero hoy las grandes empresas privadas no hacen inversiones importantes fuera de fronteras si no median previamente estos acuerdos de protección recíproca", dijo.

Dolores de cabeza

Los artículos más cuestionados del Acuerdo Uruguay-Finlandia fueron el 5, 6 y 9. Ellos norman:

- Que las inversiones no podrán sufrir expropiaciones directas ni indirectas (la figura de "expropiación indirecta" es una novedad).
- Que el Estado deberá indemnizar las pérdidas por manifestaciones o revueltas.
- Que en caso de controversia, las empresas podrán saltearse los juzgados nacionales y llevar el tema a tribunales internacionales, según les parezca. La oposición al Acuerdo fue encabezada por el Frente Amplio. La diputada Raquel Barreiro, según consta en la versión taquigráfica, sintetizó así su rechazo: "Estamos de acuerdo con las inversiones, pero no con cualquier inversión. Las inversiones deben tener en cuenta el cuidado del medio ambiente, el cuidado de la vida digna de los ciudadanos y, en lo posible, el futuro de la vida de nuestros hijos, porque el cuidado del medio ambiente implica dejar un mundo sano y saludable para ellos".

La legisladora cuestionó que se otorgara a las empresas la facultad de elegir, en caso de diferendos, al tribunal arbitral. "Nosotros siempre nos hemos opuesto a esto, porque el inversor se coloca en un plano superior al del Estado y elige los tribunales (privados) que más le convengan. Se elude la jurisdicción de los tribunales nacionales, con lo que la soberanía descansa muy maltrecha".

Su compañera de bancada Silvana Charlone se refirió a la expropiación indirecta: "Me gustaría saber (a qué se refiere el convenio) cuando habla de expropiaciones indirectas –cosa que no ha aparecido en otros tratados–. Nosotros pensamos que vamos a ser gobierno y no sé si nuestra futura reforma tributaria puede ser entendida como una expropiación indirecta de la cual más tarde nos vamos a tener que responsabilizar".

Aquella sesión de aprobación de la ley se hizo cinco meses antes del cambio de gobierno, luego de varios intentos fallidos de sancionarla, cuando los votos del Frente Amplio en el Parlamento estaban en minoría. Tras convertir el acuerdo en ley, el diputado Ricardo Castromán, del Partido Socialista, hizo una lectura a futuro: "Creo que esto le va a traer muchos dolores de cabeza al Estado uruguayo, cualquiera sea la conducción política que a partir de octubre tome los destinos del país", dijo a Radio El Espectador. El acuerdo "no da muchas salvaguardas: les da todas las salvaguardas".

"Enclaves extranjeros"

Los especialistas consultados por Página/12 coinciden en que el punto más perjudicial es el que permite a las empresas saltearse la Justicia uruguaya, por la desprotección que eso implica para los ciudadanos. Si una controversia entre las partes no es resuelta de manera amistosa en el término de seis meses, dice el Acuerdo, "la misma, a criterio del inversor", podrá ser llevada a un tribunal arbitral internacional. El texto pone como opciones la Corte Internacional del Centro para la Solución de Controversias (Icsid) y un cuerpo ad hoc que tome las normas de Naciones Unidas.

También es visto con preocupación el concepto de expropiación indebida. Y un párrafo que establece que "cada Parte Contratante no impedirá, con medidas injustas, o arbitrarias o discriminatorias, la administración de las inversiones".

¿Qué pasaría en el caso de que el gobierno de Tabaré quisiera, a pedido de la Argentina, modificar el funcionamiento de las plantas papeleras? ¿Podría el convenio impedir la suspensión de las obras por 90 días, como intenta acordar Buenos Aires con Montevideo? No está tan claro. "Pero en principio –señalaron los consultados–, cualquier cambio en las condiciones en las que se pautó inicialmente la inversión puede hacer que las firmas se consideren con derecho a reclamar."

El Acuerdo fue denunciado por el fiscal uruguayo Enrique Viana en su demanda contra el Ministerio de Vivienda por haber autorizado la instalación de las fábricas. El fiscal apuntó allí un dato agravante: Botnia y Ence tendrán dos zonas francas. "Se constituyen así verdaderos enclaves extranjeros privados: áreas cercadas y aisladas eficientemente".

Sería un error mirar este acuerdo como algo excepcional, inédito. Porque aunque algunos de sus artículos, como el que anticipa una indemnización si hay manifestaciones, son realmente notables, el convenio debe ser puesto en un contexto más amplio: el de los avances del poder de las empresas transnacionales sobre los países periféricos. Firmados a partir de ladécada del ’90, no sólo Uruguay si no también la Argentina tiene convenios de este estilo. Son una de las nuevas formas de dependencia económica, que subordina las leyes locales e incluso los instrumentos básicos del derecho internacional. En Argentina, en base a un Tratado con Estados Unidos, Azurix busca cobrar 550 millones de dólares por un intento fallido de implementar un sistema privatizado de agua en la provincia de Buenos Aires. En Bolivia, tras la guerra del agua, Bechtel Agua del Tunari denunció al gobierno por el Tratado Países Bajos-Bolivia.

El acuerdo Finlandia-Uruguay es un corsé que limita (por un período de 20 años) las posibilidades de acción del gobierno de Tabaré Vázquez para solucionar el conflicto abierto por las papeleras. Tiene un extenso período de vigencia, de 20 años. Nos guste o no de este lado del río, estará como trasfondo de todas las negociaciones entre Uruguay y Argentina.

Uruguay firmó un acuerdo humillante

0 comentarios
Aseguran que Uruguay aceptó un acuerdo “humillante” con el Estado finlandés para que se instale Botnia - 03/11/2005


Entienden que en caso de desastre ecológico el Estado uruguayo no tendría competencia.

Graves denuncias de lo que pasa en el vecino país.

A pesar de la existencia de leyes que ofrecen estímulos para inversiones en Uruguay, el Grupo Botnia había condicionado su presencia en ese país a la firma de un tratado específico con el Estado de Finlandia.

Como consecuencia de ese acuerdo, el diputado socialista uruguayo Ricardo Castromán sostuvo que “si se concreta la construcción de la planta de celulosa, que pertenece al Estado finlandés, ésa va a ser tierra finlandesa donde nadie va a tocar nada ni revisar nada”.

De acuerdo a un informe publicado por el periodista uruguayo Miguel Cabrera, el “Uruguay aceptó un acuerdo humillante con el Estado de Finlandia”, ya que “a pesar de la existencia de leyes de inversiones que ofrecen generosas exoneraciones fiscales y estímulos para determinadas inversiones, el Grupo Botnia presionó al Gobierno uruguayo para que firmara un tratado específico con el Estado de Finlandia”.

Es la primera vez que una multinacional condiciona su presencia a la aceptación previa de un tratado de Estado a Estado. El texto enviado por el Poder Ejecutivo al Parlamento el 21-03-02, fue aprobado por el Senado el 15-10-03 y el 4-05-04 por Diputados.


Cabe mencionar que toda la bancada del Frente Amplio, que hoy está en el Gobierno, se había opuesto en aquella oportunidad a ese proyecto.

El acuerdo, según el diputado Ricardo Castromán no deja dudas: “No le da muchas salvaguardas, le da todas las salvaguardas.

Se habla de compensaciones, se habla de que si se concreta la construcción de la planta de celulosa por parte de Botnia, que pertenece al Estado finlandés, esa va a ser tierra finlandesa donde nadie va a tocar nada ni revisar nada”.

“El tratado y fundamentalmente los artículos 5 y 9, están dándole todo tipo de prebendas al Estado finlandés y a esta empresa que piensa instalarse y de esta forma nos parece que estamos en condiciones prácticamente insalvables en este momento”.

El periodista José Irazábal, por otra parte, planteó: “Vamos a suponer que esta planta genera un problema de contaminación al agua del río. Es un tema de interés público, donde se podría intervenir, pero el Estado se compromete a compensar, por lo que en realidad es un daño que está causando la propia planta”. A ello, el diputado Castromán contestó: “Efectivamente, es así. Estamos en una situación de emergencia social y económica, precisamos urgentemente trabajo, pero no a cualquier precio”.

Además, en un reciente artículo publicado en un medio de prensa finlandés en internet se señala que “el director ejecutivo de Metsä-Botnia -empresa que tiene el 51% de las acciones del Grupo Botnia- confía en que la planta sea muy competitiva; en comparación con las fábricas de celulosa modernas de Finlandia, los costos de producción estimados serían alrededor de la mitad”.

En el informe del periodista uruguayo, se cita que el Grupo Botnia de Finlandia comienza la instalación de una inmensa fábrica de celulosa a 4 kilómetros de la ciudad de Fray Bentos. Producirá al año 1.000.000 de toneladas de celulosa, que exportará a Europa (50 a 55%), a China (30 a 35%) y el resto a EE.UU. Tiene cinco plantas de celulosa en Finlandia y otras en otros países, uno de ellos Chile.

Aproximadamente el 80 por ciento de su producción de celulosa se vende a fábricas de papel, propiedad del mismo grupo empresarial. Esta producción hará que Botnia consuma anualmente 3.500.000 metros cúbicos de madera.

Este monstruo sacará cada día 86 millones de litros de agua del río Uruguay y un 80% de este volumen lo volcará de nuevo al río, pero ahora a elevada temperatura y “con una carga de contaminantes diversos que afectarán mortalmente la biología del río y el conjunto del ecosistema, las usinas potabilizadoras de agua para consumo humano y los usos diversos del recurso para las poblaciones asentadas en las márgenes (Fray Bentos, Las Cañas, Gualeguaychú, Nueva Palmira, Carmelo, Colonia); también los usos agrícolas del agua para el riego de cultivos y el suministro de agua a los ganados, etc.”, Serán “200 toneladas anuales de nitrógeno” y “20 toneladas de fósforo” las que verterá el monstruo en el río Uruguay. Por si esto fuera poco, la planta enviará diariamente a la atmósfera, según las propias cifras de la empresa, “14 millones de metros cúbicos de gases promotores del efecto invernadero”.

La planta modelo de celulosa Arauco, utilizando el mismo tipo de tecnología finlandesa que el grupo empresarial Botnia, acaba de ser suspendida por el Gobierno chileno debido a su alto nivel de polución. Había comenzado a operar en febrero 2004, con tecnología de punta, una inversión de mil millones de dólares y sometida a un Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. A pesar de todas estas garantías no pudo evitarse “un derrame de sulfato que afectó a habitantes ubicados a 30 km de distancia, provocándoles dolores de cabeza, náuseas e irritación en los ojos. Pudo constatarse que vierte 900 litros de residuos (tóxicos) por segundo en el río Cruces; sus olores nauseabundos llegan hasta la ciudad de Valdivia (a unos 50 km de distancia) y los animales domésticos que beben las aguas del río de los pozos cercanos, mueren”. En el caso de Botnia, la misma empresa reconoce como inevitable.

Monocultivo de eucaliptos

Conviene recordar que ya se está construyendo otra planta de celulosa a 12 kilómetros de Fray Bentos y a 5 de donde se instalará Botnia.
Pertenece a ENCE (Empresa Nacional de Celulosa de España), cuya inversión y producción de celulosa serán aproximadamente la mitad del volumen comprometido en el proyecto de Botnia. La empresa Ence posee ya en la ribera oeste del río Uruguay una propia terminal logística denominada M’Bopicuá.

Esto quiere decir que los efectos ambientales de la planta celulosa Botnia se amplificarán con los efectos causados por la planta de ENCE. Aún en la suposición que las previsibles graves contaminaciones ambientales no se den, queda en pie que por el hecho mismo de que estas plantas de celulosa existan, se promueve y se agiganta el monocultivo de eucaliptus. Ya en 1995, cuando todavía no se hablaba de Botnia ni de Ence, la Red Uruguaya de ONGs Ambientalistas reafirmaban a la Dirección de Recursos Naturales del MGAP su crítica a la política de forestación. Pedían al Ministerio hiciera estudios serios sobre los siguientes impactos de la forestación sobre: a) el suelo, b) el régimen hidrológico, c) la flora nativa, d) la fauna nativa. Impactos que han sido comprobados en muchísimos países.

En ese entonces tanto Botnia y Ence estaban en plena plantación masiva de eucalyptus para sus futuras plantas de celulosa. A través de su subsidiaria Forestal Oriental el Grupo Botnia cuenta con casi 100.000 hectáreas de plantaciones de “genética superior”. La meta es que el 60% de la madera empleada por Botnia provenga de su propia producción. ENCE por su parte explota unas 50.000 hectáreas en Río Negro y Soriano. Según Carlos Faroppa, asesor de Botnia, ambas plantas consumirán 5 millones de metros cúbicos por año y la capacidad instalada es de 8 millones y sigue creciendo. Es decir, el monocultivo de eucalyptus se acrecienta en forma acelerada.

Chacareros de la zona denunciaron que por el monocultivo de eucaliptos el agua comenzó a escasear ya por 1995. Además detectaron otros impactos negativos: concentración de la tierra en pocas manos y extranjerización; tierras aptas para otros cultivos fueron forestadas; plagas que afectan a animales domésticos, cultivos y seres humanos; incendios; injusticia impositiva y desparece más mano de obra de la que generan.

Todo el mundo conoce las condiciones de semi-esclavitud en que viven los trabajadores en estas empresas forestales. Un dato no menor, la Forestal Oriental o sus subsidiarias prohíben la sindicalización de sus trabajadores.

¿Uruguay, país natural?

Uruguay sigue promocionándose en el exterior como País Natural, sostiene el periodista. La contaminación que generarán estas dos plantas de celulosa atentará contra esta condición de país natural. La producción apícola, por ejemplo, con su cotizada miel ecológica, se verá afectada directamente por la contaminación aérea Alemania, importador muy importante de miel uruguaya prohíbe –según se dice- la importación de miel elaborada en un área de 100 kilómetros a la redonda de este tipo de plantas.Otros productos ecológicos seguirán la misma suerte.

¿Negocio para quién?

¿Para Uruguay? Algunos piensan que ante una oferta de inversión de 1.100 millones de dólares hay que decir sí o sí, y cerrar los ojos. Pero equivocan sus números. De esos 1.100 millones solamente 200 millones se invertirán en el Uruguay. Los otros millones van directamente a Finlandia y Suecia, por la compra de maquinarias y otros servicios. ¿Nuevos empleos? Según la misma empresa, una vez puesta en marcha la planta necesitará solamente 300 trabajadores Siendo una cifra dada por la empresa hay que tomarla como el número máximo de nuevos empleos. De los cuales, según la empresa, solo ocho podrán ser contratados con solo primaria completa. A los otros se les exigirá capacitación técnica. Muchos de ellos vendrán del exterior. Se orgullece la empresa diciendo que no más de ocho operarios monitoreando los paneles de control bastan para mantener en funcionamiento toda la planta. Por otra parte, se calcula que se van a perder unos 1.500 trabajos en la pesca, la apicultura, el turismo y otras actividades afectadas directamente por la contaminación acústica, del agua y del aire producida por la planta. ¿Empleos mientras se construye la planta? Sí, pan para hoy hambre para mañana. Además estos trabajadores temporales distorsionarán en gran medida durante ese corto tiempo el normal funcionamiento de la ciudad de Fray Bentos.

¿Negocio para aquellas empresas forestales que no son de Bosnia o de Ence? Para ellas poco o nada va cambiar. En vez de exportar los troncos de eucalyptus los venderán a las plantas, probablemente a un precio menor.
¿Negocio para los transportistas? Con o sin fábricas de celulosa los troncos tienen que ser transportados. ¿Negocio portuario? Ninguno, pues la terminal es de la empresa y en régimen de zona franca.

El negocio es de punta a punta del Grupo Botnia. Compra tierra a menor precio y produce eucalyptus dos veces más rápidamente que en Finlandia, Además, los trabajadores forestales son los peores remunerados en el campo y sin medidas de seguridad y condiciones de vida razonables. Esta multimillonaria empresa por otra parte está exonerada de todos los impuestos y de las tarifas aduaneras para importar y exportar. Además dispondrán gratis de ingente cantidad de agua, de carreteras y puentes construidos con el dinero de los uruguayos etc.

En un reciente artículo publicado en un medio de prensa finlandés en Internet se señala que “El director ejecutivo de Metsä.Botnia -empresa que tiene el 51% de las acciones del Grupo Botnia- confía en que la planta sea muy competitiva; en comparación con las fábricas de celulosa modernas de Finlandia, los costos de producción estimados serían alrededor de la mitad”.

Un escándalo a todo color

El periodista uruguayo finaliza su informe asegurando que “algo produce escándalo cuando hiere gravemente el sentido común y las convicciones profundas de una población. ¿De que otra manera podemos nombrar el impacto que produce en los uruguayos cuando nos vamos enterando de este gran negocio de Botnia y de los males que traerá al país? No solamente los directos producidos por el funcionamiento de la planta sino también porque promueve el monocultivo del eucalyptus, la producción que menos manos de obra ocupa, la más chupadora de agua, secando napas y afluentes, de intenso uso de pesticidas y generadora de plagas varias. Todos sabemos además que el Norte rico está llevando todas sus industrias contaminantes al Sur.

Por ahora el gobierno y los medios masivos han logrado que Botnia no exista para la población uruguaya. Muy recientemente el semanario Brecha ha roto valientemente este silencio. Un centenar de organizaciones ambientalistas y sociales del Litoral, uruguayas y argentinas, se están movilizando y haciendo oír su voz. Esperemos que se convierta en un inmenso clamor, que golpee los oídos y el corazón del gobierno uruguayo”.

Carta abierta al presidente del Uruguay.

Integrantes del grupo ambientalista Guayubira de Uruguay, difundieron una carta abierta a presidente Tabaré Vázquez para expresarle su preocupación en torno a la instalación de las plantas de celulosa en las inmediaciones de la ciudad de Fray Bentos, sobre el río Uruguay.

Uno de los párrafos salientes de la misiva dirigida a la autoridad máxima del país oriental, pone de manifiesto que “quienes votaron por usted lo hicieron con la convicción de que otro Uruguay es posible y estamos convencidos que de instalarse estas plantas sólo se estaría profundizando el modelo anterior”.

Agrega, asimismo, que “el Foro Social Mundial es un espacio que da voz a las esperanzas de cambio de la humanidad. “Otro mundo es posible” dice, porque el actual, en el que predomina la explotación, la exclusión social y la destrucción ambiental ha demostrado ser insustentable”.

Luego, refiere que “el modelo actual de monocultivos forestales a gran escala que se ha impuesto en el país, sólo ha enriquecido a unos pocos con el dinero de todos. Ha profundizado la exclusión social, la concentración y extranjerización de la tierra y la degradación del ambiente”, antes de asegurar que “la instalación de las plantas no sólo consolidaría el modelo forestal existente, sino que aumentaría el área plantada para abastecerlas, exacerbando así los impactos ya constatados”.

“Las plantas de celulosa no sólo provocarán contaminación ambiental sino que además desplazarán fuentes de trabajo locales en los sectores agropecuario, turístico y de la pesca, así como también impactarán sobre la salud de la población local uruguaya y argentina”, expresa además.

A la carta se sumaron uruguayos y argentinos, muchos de ellos representantes de organizaciones sociales, sindicales, ambientales, políticas y religiosas. La carta contó con el respaldo de personalidades relevantes como Eduardo Galeano, Adolfo Pérez Esquivel y Hebe de Bonafini, entre otras.

También adhirieron participantes de otras nacionalidades, “movidos por la visión compartida de que otro mundo es posible”, expresando que “confiamos que el doctor Tabaré Vázquez sabrá honrar la esperanza que uruguayos y uruguayas supieron construir a lo largo de varios años de lucha y que hoy han depositado en usted”.

Fuente: Dirección General de Información Pública.