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ENCE PIERDE EL CERTIFICADO DE SU EUCALIPTO DEPREDADOR !

jueves, 16 de octubre de 2008
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Para aquellos que mienten sobre las bondades de las pasteras - 16/10/2008


EL NEGOCIO DEL PAPEL// EL EUCALIPTO QUE SE USA DESTRUYE LA BIODIVERSIDAD.

Gran parte de las plantaciones de eucalipto de la península pertenecen al grupo Ence, que produce papel con esta planta, y hasta ahora tenían el Certificado Forestal Sostenible, para garantizar que se ubican en un espacio forestal sostenible.


Ahora el grupo ha perdido este certificado gracias a la presión ecologista, que además denuncia los impactos del eucalipto.


Es productivo, invasor y depredador. Y, por ello, está ganado la batalla frente a las
especies autóctonas. La historia del eucalipto en la Península es así y la escenefica
muy bien el caso de Galicia. En esta Comundidad, en el año 1987,esta especie forestal tan sólo ocupaba 40.000 ha. Diez años después se estimaba que la especie había alcanzado las 170.000 ha.


A día de hoy estos son los únicos datos que se tienen, según Amigos de la Tierra de Galicia. ¿Cuánto terreno habrá conseguido este voraz conquistador en estos últimos diez años? Gran parte de estas planatciones pertenecen a las empresas Norfor y Silvasur, ambas del grupo Ence, encargado de fabricar pasta de papel a partir de fibra de eucalipto. estas industrias maderas, que poseen cultivos en Andalucía, Galicia, Asturias y Cantabria, lograron que sus ha. se hicieran con el Certificado Forestal Sostenible (FSC).

Hoy las organizaciones ecologistas han conseguido que los cultivos de Norfor y Silvasur lo pierdan.

“El FSC es un certificado que concede una organización independiente e internacional que informa al consumidor de que el producto procede de un espacio forestal sostenible y se ha avanzado mucho gracias a este certificado.

El trámite para conseguirlo es costoso a nivel económico, pero no muy complicado”, explica
Víctor Barro, miembro de Amigos de la tierrade Galicia: “Norfor consiguió la certificación porque mantuvo relaciones con la empresa certificadora, SGS”.

En Asturias, que cuenta con un total de 80.000 ha. de la especie invasora, las empresas de Ence gestionan más de la mitad de la plantación, según los datos de la Coordinadora Ecoloxista d´Asturies. Y tal y como explica Fructuoso Pontigo, miembro de la coordinadora, aunque hayan perdido dicho calificativo, siguen funcionando con otros.” La organización encargada del FSC cometió un error y lo ha susbsanado, pero las empresas siguen funcionando con el certificado PEFC (Pan Europena Forest certification) que es un sello a la carta”, denuncia Pontigo.

Pese a esto, la Coordinadora se muestra satisfecha de los logros conseguidos. “Nosotros acumulamos errores que iban cometiendo las empresas madereras y certificadoras.

Por ejemplo, se estaban certificando plantaciones en espacios naturales protegidos y se estaba llevando acabo un ocultamiento de los datos de certificación, sin proceso de información pública ncesario para otorgarlo” explica Pontigo.

Más allá, de certificados, es importante conocer los impactos negativos de los cultivos de eucalipto. “Es un cuktivo rentable, tiene un periódo de corta de 15 años y puede llegar a medir 80 metros, por tanto es una buena materia prima para producir mucha pasta de papel y celulosa.

Pero implica la pérdida de biodiversidad, desecación de acuíferos por su alto consumo de agua y la pérdida de los usos tradicionales del suelo” resume Víctor Barro. “Además, se trata de una especie pirófila, que necesita el fuego para su proceso reproductivo, lo que agrava el problema de los incendios que ya tenemos en Asturias”.

(fuente)

Nueva denuncia de brasileños a Aracruz

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Una mega pastera es una mega pastera ! - 16/10/2008




COMUNIDADES Y MONOCULTIVOS DE ÁRBOLES


- Brasil: pescadores afectados por Aracruz Celulosa cierran puerto privado de la empresa
Una fábrica de celulosa altera profundamente la micro-región donde se instala y genera una serie de problemas que afectan principalmente a las poblaciones tradicionales.

Aracruz Celulose S.A. (ARCEL) construyó la unidad Barra do Riacho, en el estado de Espíritu Santo, en el lugar donde antes se alzaba la aldea indígena de Macacos. La construcción de esta planta de celulosa atrajo una gran cantidad de trabajadores de otras regiones y estados, lo que acarreó muchos trastornos al barrio vecino llamado Barra do Riacho, que era básicamente un barrio de pescadores y está situado a un kilómetro de la fábrica. Este barrio pasó abruptamente de 900 a 10.000 habitantes. Hasta hoy, Barra do Riacho sufre las consecuencias: altos índices de desempleo, prostitución infantil y tráfico de drogas.

A eso se suma que para garantizar la cantidad de agua suficiente para abastecer el consumo exorbitante que necesita la fábrica para la producción de celulosa –una demanda equivalente al consumo de agua de una ciudad de más de 2 millones de habitantes-, ARCEL cerró la salida al mar del río Riacho y lo desvió, además de otros cuatro ríos de la región, provocando su sedimentación.

Esto perjudicó enormemente a los pescadores de Barra do Riacho y Barra do Sahy, quienes han venido reclamando reiteradamente a ARCEL que atienda sus reivindicaciones legítimas, insistentemente ignoradas por la empresa.

Finalmente, el 10 de octubre de 2008, más de 100 pescadores de la Asociación de Pescadores de Barra do Riacho y Barra do Sahy, cerraron durante todo el día el acceso por tierra al puerto Portocel, el puerto privado de ARCEL, impidiendo la entrada de celulosa destinada a exportación.

Los pescadores presentaron una larga lista de reivindicaciones a la empresa y a laMunicipalidad de Aracruz, dentro de las cuales la principal es “la apertura inmediata de las cuatro compuertas construidas por ARCEL en el río Riacho para aumentar su volumen de agua, pues el cierre ha disminuido la cantidad de agua, provocando la sedimentación del río y el cierre de la boca de la barra”.

El cierre de la boca de la barra deja a las familias pescadoras en situación desesperada porque impide la salida de sus barcos a alta mar (y el regreso), dificultando cada vez más la subsistencia de las personas que dependen de la pesca. Por otro lado, los buques cargados de celulosa para producir papeles descartables en Europa, Estados Unidos y Asia, no han dejado de salir del puerto Portocel.

Los pescadores exigieron la presencia del alcalde de la ciudad, Ademar Devens, quien compareció en el lugar y al ver la situación de la boca de la barra resolvió elevar las reivindicaciones de los pescadores a la empresa. La empresa informó a los pescadores que estaba dispuesta a abrir las cuatro compuertas en el río Riacho siempre y cuando la marea bajara, en el entendido de que eso facilitaría el proceso de apertura de la boca de la barra.

Con la promesa de la apertura de las compuertas los pescadores resolvieron retirarse hasta el resultado de una próxima reunión con la municipalidad y la empresa, donde se evaluará la situación y se discutirán otras reivindicaciones. En función de eso decidirán si realizan nuevas acciones. Ya están cansados de promesas y medidas que no resuelven el problema.

Resulta irónico que la empresa les haya pedido “comprensión” a los pescadores por las dificultades que viene enfrentando: falta de agua en la fábrica por una seca prolongada en la región –situación agravada por las plantaciones de eucalipto de la propia empresa- y una “situación financiera difícil” por la suba del dólar –aunque es de conocimiento público que ARCEL realizó operaciones financieras de carácter especulativo que resultaron en pérdidas millonarias.

¿Y la comprensión para con los pescadores y la angustiosa situación en que los deja no poder pescar y atender sus necesidades básicas?

Artículo basado en información obtenida de: “Pescadores fecham porto de exportação da Aracruz Celulose”, Winnie Overbeek, Rede Alerta contra o Deserto Verde, enviado por el autor, correo electrónico: woverbeek@terra.com.br; “Promesas de empleo y destrucción del trabajo. El caso Aracruz Celulose en Brasil”, Alacir De’Nadai, Winfridus Overbeek, Luiz Alberto Soares, 2005,

(fuente)