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Procesamiento y prisión para el chacal Menéndez

martes, 14 de octubre de 2008
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Nuevo procesamiento, y van... - 14/10/208


LA CÁMARA FEDERAL DE APELACIONES DE CÓRDOBA

Confirmaron el procesamiento y la prisión preventiva para Menéndez

Por tormentos y homicidio calificado. Además se unificaron las causas por violaciones a los DD.HH.

20:19 |
14.10.2008

La Cámara Federal de Apelaciones de la la ciudad de Córdoba confirmó este martes el procesamiento y prisión preventiva del represor Luciano Benjamín Menéndez, por los delitos de imposición de tormentos agravados y homicidio calificado, y dispuso la acumulación de causas por violaciones a los Derechos Humanos.

La medida alcanza además al ex policía Carlos Yanicelli y a otros 18 imputados y fue dispuesta por el tribunal integrado por los jueces Abel Sánchez Torres, Ignacio Vélez Funes y Ricardo Bustos Fierro en la causa "Alsina Gustavo, y otros".

El ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército gozaba de prisión domiciliaria hasta que fuecondenado el 15 de julio de este año a cárcel común con la pena de prisión perpetua por la comisión de delitos de lesa humanidad durante la última dictadura, en la causa por el secuestro, la tortura y el asesinato de Humberto Brandalisis, Hilda Palacios, Raúl Cardozo y Carlos Lajas Lajas.

Por otra parte, el tribunal instruyó hoy a la jueza federal de Instrucción Cristina Garzón de Lascano, a "acumular las causas concernientes a violaciones de derechos humanos". Estas se realizarán sobre hechos ocurridos en el temible Departamento de Informaciones Policiales D2 y Predio La Rivera, con anterioridad al 24 de marzo de 1976. También deberá acumular los casos posteriores a la fecha del golpe militar que tuvieron como epicentro al D2, a la Unidad Penitenciaria 1 del barrio San Martín y al centro clandestino de detención La Perla.

Sobre estos puntos, la abogada de organizaciones defensoras de Derechos Humanos, María Elba Martínez calificó como "muy importante" el "ordenamiento y acumulación de las causas". "A mí me hubiera gustado que se juntaran en dos grupos, pero este es un paso sumamente importante", dijo.

"Abuelas" logró identificar a otros dos hijos de desaparecidos

martes, 9 de septiembre de 2008
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No pudieron con todos... - 09/09/2008


Habían sido separados de sus padres al momento de su nacimiento en centros clandestinos de detención de la provincia de Buenos Aires. Estos casos elevan a 95 el número de desaparecidos encontrados por Abuelas de Plaza de Mayo.


Dos hijos de desaparecidos, robados al nacer durante el cautiverio de sus madres en la última dictadura argentina (1976-83), fueron encontrados y recuperaron su identidad, informó hoy el organismos humanitario Abuelas de Plaza de Mayo.


Con estos casos, suman 95 los nietos encontrados por la entidad, cuya búsqueda se inició en 1977, en plena dictadura.

Abuelas estima que unos 500 bebés fueron arrebatados al nacer en campos de concentración durante el terrorismo de Estado.

En esta oportunidad, fue hallada la hija de Myriam Ovando y Raúl René De Sanctis, ambos desaparecidos en distintos operativos en la provincia de Buenos Aires, el 1 de abril de 1977, indicó Abuelas en un comunicado de prensa.

Cuando fue secuestrada en la calle, Miryam Ovando estaba embarazada de seis meses. Luego, Raúl De Sanctis fue visto en la comisaría 5ª de La Plata, según testimonios de sobrevivientes.
En una carta que recibieron los padres, Myriam logró contar que había dado a luz en cautiverio una niña a la que llamó Laura Catalina. Ovando y De Sanctis siguen desaparecidos.

El otro nieto restituido es hijo de Liliana Carmen Pereyra y Eduardo Alberto Cagnola, ambos estudiantes de Derecho que tenían 21 y 23 años, respectivamente, cuando fueron secuestrados de la pensión en la que vivían en Mar del Plata, el 5 de octubre de 1977.

Em aquel momento fueron llevados a la Base de Buzos Tácticos de Mar del Plata, donde funcionó un centro clandestino de detención.

Desde entonces no se supo más nada de Cagnola, mientras que Pereyra, que estaba embarazada, fue trasladada en noviembre de 1977 a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA, marina de guerra), en la capital argentina, para dar a luz en la maternidad clandestina que funcionó en ese emblemático campo de concentración.

Se estima que tuvo su bebé en la ESMA en febrero o marzo de 1978 y poco después la regresaron a Mar del Plata, donde fue asesinada en julio. Su cadáver fue exhumado en 1985.
El niño quedó en la ESMA a cargo de un subprefecto naval y fue apropiado (adoptado ilegalmente).

Unas 30.000 personas fueron desaparecidas en la dictadura argentina, según organismos humanitarios.


BUSSI y MENENDEZ - Llanto y bronca de los criminales

sábado, 30 de agosto de 2008
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Dos miserables criminales más a la cárcel ! - 30/08/2008


Entre medio de los argumentos disparatados, indignantes y ridículos de comparar la lucha guerrillera de Sierra Maestra, Cuba con la lucha en los montes tucumanos, decir que el comunismo quería disolver la familia (cosa que ellos sí hicieron), reivindicar la lucha "por el sentir nacional", defenderse expresando que la izquierda quería "eliminar al que pensaba distinto", y mil locuras más, podemos disfrutar de la condena, OTRA MÁS, a estos dos delincuentes aberrantes, criminales de lesa humanidad, lacra de la Argentina y basura de la humanidad!

Que se pudran en la cárcel y veamos a sus defensores como la lacra Cecilia Pando, etc., lo reivindicarán.


"La Justicia de Tucumán condenó a Bussi y a Menéndez a prisión perpetua.

Ambos represores fueron condenado hoy a prisión perpetua por la desaparición del ex senador provincial Guillermo Vargas Aignasse, en 1976.

Tras conocerse la sentencia, se registraron incidentes en los alrededores de los Tribunales. Bussi y Menéndez fueron condenados a prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua; por asociación ilícita; violación de domicilios y privación ilegítima de libertad; imposición de tormentos agravados; y homicidio agravado por alevosía por el concurso premeditado por la participación de dos o más personas con el fin de actuar con impunidad.

Los magistrados Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Josefina Curi, en cambio decidieron diferir el pronunciamiento sobre la forma de condena de prisión impuesta a los imputados, manteniéndose hasta esa instancia la modalidad de cumplimiento de la prisión preventiva vigente que en el caso de Bussi es arresto domiciliario.



Esta situación causó malestar entre los manifestantes de derechos humanos que esperaban el fallo frente a la sede del Tribunal Federal Oral de Tucumán y que pretendían que se disponga el traslado de Bussi y de Menéndez al penal de Villa Urquiza para que cumplan la condena junto con presos comunes.

El tribunal, además, hizo lugar a los pedidos efectuados por el fiscal Alfredo Terraf y solicitó que se abra una investigación contra los testigos Roque Ramón Cabral y Raúl Ildefonso Molina por la presunta falsificación de instrumentos públicos, y contra José Víctor Jerez y Carlos Décima, por falso testimonio.

Durante la mañana, los represores defendieron su proceder durante los años ’70 y reiteraron que la Argentina "padecía una guerra", al hablar antes de escuchar la sentencia del juicio oral.

El primero en exponer fue Bussi, quien, dirigiéndose a los miembros del Tribunal aseguró: "Pese a no ser mis jueces naturales, tienen el honor de ser magistrados del lugar que fue cuna de la independencia y sepulcro de la subversión marxista-leninista". "Junto a soldados combativos, derrotamos en la Sierra Maestra argentina la agresión que perseguía convertir al país en un satélite soviético.

Me siento un perseguido político de los derrotados de ayer en un combate justo", aseveró Bussi.

Respecto de Vargas Aignasse, Bussi insistió en que nunca lo vio y volvió a aventar la tesis de que cuando el ex senador, el 5 de abril de 1976, era trasladado a su domicilio para ser puesto en libertad, fue secuestrado "por parte de aquellos a los que había delatado" en la cárcel de Villa Urquiza y agregó que "esa metodología era propia de los montoneros para los delatores".

Bussi reconoció que el 24 de marzo de 1976, día en que fue detenido Vargas Aignasse, recibió de la Junta de Comandantes "una orden de carácter inexcusable e insoslayable, pormenorizada hasta en sus menores detalles, que estaba destinada a prevenir cualquier tipo de reacción inmediata por parte de potenciales opositores, para consolidar a la junta en el ejercicio del poder político de la nación".

Seguidamente, habló Menéndez, que no se detuvo en ningún detalle de la causa y que se limitó a manifestar que, desde 1960, la Argentina "padece las consecuencias de la peor de las guerras, la silenciosa, la revolucionaria, que es global, inexorable y permanente". "La Argentina ostenta el dudoso mérito de ser el primer país en la historia que juzga a sus soldados victoriosos, que lucharon y vencieron por orden y para sus compatriotas.

Pero, como lo hizo recientemente un oficial uruguayo, con patético dolor, podemos preguntarnos: ’¿para quién ganamos la batalla?", preguntó.

El fiscal Terraf había solicitado que los represores fuesen condenados a prisión perpetua por haber formado parte de una tiranía que, tras el golpe de Estado de 1976, se dedicó a aniquilar a quienes pensaban diferente. "La Argentina padeció una tiranía, que implementó un plan organizado de terror, que tenía por objetivo eliminar al que pensaba distinto de quienes ejercían el poder.

Bastaba con la simple disidencia de pensamiento, no de acción, para ser víctima del terrorismo genocida", aseveró Terraf.

Al formular sus alegatos en el juicio oral por la desaparición del ex senador justicialista Guillermo Vargas Aignasse, en 1976, el fiscal requirió que los militares retirados cumplan la pena en la cárcel de Villa Urquiza, para lo cual deberían ser revocadas las detenciones domiciliarias de la que gozan en la causa.

Menéndez tiene una larga vinculación con Tucumán, porque entre 1970 y 1973 ejerció importantes cargos en la V Brigada de Infantería, entonces con asiento en Tucumán, y entre 1975 y 1979 encabezó el III Cuerpo de Ejército, del que dependía la unidad local, a la que solía visitar con frecuencia durante la dictadura.

Bussi encabezó la V Brigada de Infantería entre diciembre de 1975 y 1977, período durante el que desapareció Vargas Aignasse, y a partir del golpe de Estado ejerció la intervención militar de la provincia, período durante el cual desaparecieron o fueron asesinadas centenares de personas.

A pesar del fallo, la situación judicial de Bussi y Menéndez no termina ahora, porque ambos están imputados en otras 600 causas por violaciones a los derechos humanos.

(fuente)

Tras el fallo, Garré pidió que Menéndez sea alojado en una cárcel común La ministra de Defensa solicitó de manera urgente al presidente del tribunal oral federal de Tucumán que el ex militar sea trasladado de la unidad en la que está alojado. Además, dispuso la prohibición de nuevos alojamientos de procesados en otras dependencias de las FF.AA.

Garré argumentó su pedido en que ninguna Unidad Militar es “idónea para alojar a personas condenadas en procesos penales, ya sea desde el punto de vista edilicio, como en lo que respecta a las condiciones de seguridad” necesarias para personas privadas de su libertad.

En un comunicado, destacó además que ni el Ministerio de Defensa, ni ninguna otra dependencia de las Fuerzas Armadas puede asumir la responsabilidad de alojar a personas que se encuentran privadas de su libertad sin que esto implique violar “prescripciones establecidas por la Ley de Defensa Nacional N° 23.554 y excederse en sus competencias”.

Para el secretario de Derechos Humanos de Tucumán, el juicio marcará "un antes y un después en la provincia" El secretario de Derechos Humanos de Tucumán, Daniel Posse, aseguró esta mañana que la sentencia que se pronunciará hoy en el juicio oral contra Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez marcará "un antes y un después en la provincia". "Esto tiene una gran significación e importancia histórica, además de jurídica, porque el 10 por ciento de los desparecidos son tucumanos", aseveró el funcionario antes de ingresar a la sede del Tribunal Oral en lo criminal Federal de Tucumán.

Estela de Carlotto dijo que espera “cadena perpetua y cárcel común para los genocidas” La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo dijo hoy que esperaba "una condena a cadena perpetua firme, en cárcel común y sin ningún privilegio" para los represores Luciano Menéndez y Antonio Bussi acusados de la desaparición del ex senador Guillermo Vargas Aignasse.

"El simbolismo que representa la condena a estos personajes es un alivio y un ejemplo de lucha perseverante por los derechos humanos que está librando la Argentina", señaló Carlotto horas antes de conocerse la sentencia a los represores Menéndez y Bussi.

Carlotto agregó en declaraciones a Télam que los delitos de lesa humanidad cometidos por los represores "no pueden quedar como si nada" y se lamentó de que por la vigencia de las leyes de impunidad no hayan sido juzgado antes.

"Ellos son genocidas confesos que reivindican los horrores que han cometido justificándolos con mentiras. Lamentamos que se les haya facilitado el acceso al poder como si fueran ciudadanos comunes", manifestó la titular de Abuelas por el apoyo dado a Bussi cuando en su momento se le permitió ser elegido gobernador de Tucumán y luego diputado.





Entrevista a Juan Gelman

jueves, 21 de agosto de 2008
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Otra nota excelente de Felipe Pigna - 21/08/2008


Entrevista a Juan Gelman por Felipe Pigna


¿Cuáles fueron para usted las causas del golpe del '76?
No se puede analizar el golpe del ’76 fuera de una historia de golpes en la Argentina que comienza en el año 1930. Todos conocemos la posibilidad de golpe de estado; la imposibilidad de que los gobiernos civiles se afianzaran. En cierto momento se habló de la existencia de un partido militar, en tanto era el ejército quien determinaba el curso de las políticas nacionales. En realidad, no puede haber un golpe de estado sin contar con apoyo civil. Ese apoyo civil es en general de empresarios, agropecuarios, según la época, y sectores políticos. Es verdad que los políticos, los radicales, los comunistas, los demócratas progresistas, los socialistas golpearon las puertas para que los militares derrocaran a Perón. De alguna manera, el golpe del ’76 se dio con un consenso social bastante grande, sobre todo en la pequeña burguesía urbana y en los sectores urbanos. Los pretextos que se usaron eran, por un lado, económicos: la mala gestión de Isabel. Eso existió, pero estábamos a nueve meses de elecciones generales, donde se podía elegir otro gobierno. Otro pretexto que se utilizó fue el de la guerrilla. Pero ocurre que en países como Italia y Alemania la guerrilla se pudo controlar y deshacer sin golpe de estado. Éste es el fundamento de la famosa teoría de los dos demonios. Es decir, de un lado estaba la guerrilla, del otro lado estaban los militares y en el medio había una población que no tenía nada que ver con nada. Ésta es una forma de desresponsabilizar a la gente en relación a lo que ocurría. Respecto a lo que dicen algunos militares como Suárez Mason, acerca de que ellos se sienten usados por las grandes fuerzas empresariales es, hasta cierto punto, así y, hasta cierto punto, no es tan así. Sí habla de la existencia de un tejido anterior al golpe militar, un tejido que se fue conformando a lo largo de los años. Antes del golpe del ’76, estuvo el golpe del ’55 y estuvo el gobierno de Frondizi. Es decir, ya habían empezado los intentos de asociar al país a las políticas monetaristas internacionales del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, y había comenzado la voluntad de iniciar las privatizaciones y todo lo demás. De manera que no se puede desvincular la acción militar de esta voluntad de sectores empresariales del país y de fuera de imprimir en el país un rumbo determinado en este campo.

¿Quiénes apoyaren el golpe?
No se puede disociar el golpe de determinadas complicidades, por ejemplo, de un buen sector de la burocracia sindical. Hubo casos extraordinarios. En el Nunca Más uno lee cómo en la madrugada del 24 de marzo, antes de que el golpe se anunciara públicamente, se tomaban locales sindicales, se detenían a dirigentes medios y de base, en su mayoría peronistas en un gran cinturón de Buenos Aires. Y cómo -hay un testimonio- ahí decían “vamos a matar a todos los peronistas”, mientras resulta que algunos dirigentes sindicales peronistas estaban absolutamente con el golpe. También la Iglesia -con excepciones por supuesto- no sólo lo apoyó, sino que confortó a los militares asesinos y torturadores. De manera que esta es una lista incompleta, pero hablo de los elementos fundamentales: la Iglesia, las llamadas “fuerzas vivas”, que son “vivas” en doble sentido y el ejército, es el trípode en el que se apoya el Estado.

¿Cuál el objetivo del golpe?

Lo que se fue haciendo bajo la dictadura militar fue cambiar el modelo de país. El nuestro era un país bastante industrializado, con una clase obrera numerosa y combativa. El fin era económico, pero también político: quebrar el movimiento obrero, que era el otro polo de desarrollo del país, con una clase obrera nueva y desintegrar esa identidad política que era el peronismo. Los métodos que aplicaron son conocidos por todos nosotros.

¿Qué opina de la teoría de los dos demonios?

Lo que demuestra que la teoría de los dos demonios no funciona es el hecho de que haya habido 30 mil desaparecidos. Según un estudio del coronel Florencio García y del ejército había a lo sumo mil quinientos guerrilleros, sumando todos los grupos guerrilleros en el país. De manera que suponiendo que todos esos guerrilleros hubieran sido aniquilados por las fuerzas armadas, todavía cabe preguntar qué pasó con los 28 mil quinientos que no eran guerrilleros y que incluso no estaban a favor, sino en contra de la lucha armada como salida del problema del país. Claro que murieron “inocentes” entre comillas, como dicen determinados voceros que dan diploma de inocencia a las víctimas para perdonar a los victimarios -como si las víctimas les hubieran encargado esa tarea-. Eran estudiantes, el 30 por ciento; eran obreros, gente que trabajaba, más del 50 por ciento. Había intelectuales, había periodistas, hombres de teatro, de letras, había curas, sacerdotes, incluso. La Noche de los Lápices es un ejemplo muy claro: gente que peleaba por cambiar una situación de injusticia en el país, por medios pacíficos. Sin ninguna duda a esta gente se la mete en la misma bolsa, sigue siendo uno de los dos demonios, cuando en realidad fue una voluntad de cambio que venía de la década anterior, de los años '60. En esa década hubo un factor que influyó mucho, sobre todo en la fuerza de izquierda en la Argentina: la Revolución Cubana. Hasta entonces mundialmente se pensaba que era posible la transición pacífica al socialismo. El Partido Comunista argentino estaba en esa misma posición. Y la Revolución Cubana mostró la posibilidad de cambiar el sistema por la vía guerrillera. Esto influyó en sectores muy grandes de la intelectualidad argentina, que siempre se caracterizó por una participación activa, esto desde el siglo pasado. Hubo grandes estadistas nuestros que fueron intelectuales. Y esto es una constante en los países de América latina. En esos años había una discusión muy ardiente acerca de lo que pasaba en el país y de cómo cambiar lo que estaba pasando en el país. Y existían posiciones de lo más diversas con respecto a eso. Pero por sobre todo había una voluntad de cambio y de reflexión acerca de los caminos para producir ese cambio, en la que había muchísimos intelectuales, escritores, pintores, artistas en general. Eso era un fenómeno natural en esos años. Hay una teoría de Sartre del escritor comprometido que no tenía mayor asidero, porque el escritor comprometido implica que “hay una voluntad de”, mientras que para el movimiento estudiantil y grandes sectores de artistas e intelectuales de Argentina en esos años no era una “voluntad de”, era muy natural la actividad política, la reflexión en torno a todos estos temas, etc., etc.

¿Cuáles son las repercusiones del golpe de estado en la actualidad?
Yo percibo que hay temor implantado en la sociedad argentina, por razones explicables. Pero además la falta de seguridad sigue. Yo no creo casual que salgan algunos a decir que hicieron lo que hicieron y que están muy contentos de haberlo hecho. Además hay amenazas contra los hijos de desaparecidos, que han creado una red. Me contaron el caso de un tipo que se acercó a una hija de desaparecido y le dijo: “mirá, decíles a todos esos que andan con vos que van a terminar presos. Tu papá no está muerto. Lo que pasa es que le dimos tantas picanas que está loco y de vos no tiene noticias ni que existís”. Todo esto se alimenta en los fantasmas de las víctimas, porque es muy difícil admitir que un ser querido ha muerto, o desaparecido, que no se sepa dónde está, no se sepa qué pasó con él. También hubo casos en los que llamaban a madres de desaparecidos -hasta el año pasado, por lo menos- de parte del hijo, diciéndole: “Mario está bien. Ya va a volver, manda saludos”; y cosas de esa naturaleza, que ya son de un sadismo que no tienen ningún fin político. Se trata de mantener latente el temor que los métodos de la dictadura militar implantaron en el país. Lo que a mí más me preocupa de la situación actual en la Argentina es el hecho de que hay una suerte de continuidad del pensamiento militar por medios civiles. En primer lugar está el tema de la impunidad, que todos los militares hayan sido perdonados… Alfonsín fue el que, en definitiva, perdonó a más gente con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Hay un cálculo -cuya veracidad no estoy en condiciones de asegurar- que estima que fueron bastantes miles los miembros de las fuerzas armadas y de seguridad que participaron directamente en los secuestros, asesinatos y en las torturas. Esos fueron los que perdonó Alfonsín. Y los que se condenaron en el Juicio fueron los que perdonó Menem creando esta sensación de que hoy se puede hacer todo sin que haya castigo. Uno se explica el hecho de que esto continúe por la siguiente razón: porque los militares se fueron, pero la red de intereses que lo sostuvo, que los apoyó, que los cobijó, sigue viva. El otro día caminando por la calle vi un cartel de una elección de hace unos años, en el que el señor Martínez Raymonda, del Partido Demócrata Progresista, se proponía como candidato a diputado. El señor Martínez Raymonda fue embajador de la dictadura militar en Roma. Y como éste ya conocemos los centenares de radicales y peronistas que fueron intendentes bajo la dictadura. Esto en relación a los políticos. Los dirigentes sindicales siguen flotando por ahí. La Iglesia que todavía parece que no está en condiciones de hacerse un examen de cómo participó, salvo -repito- excepciones notorias. Y también, por qué no, ciertos intelectuales que por ejemplo en el año ’78 explicaban en el San Martín por qué la censura era necesaria, con teorías muy peregrinas acerca de este tema: por ejemplo, que cuando en Rusia existía la censura zarista se dio una gran literatura, como si eso fuera el resultado de la censura.

¿A muchos intelectuales les ofrecían cargos durante la dictadura, ¿no?
Sí, sobre todo un papel de fabricante de ideología encubridora de la masacre y encubridoras de los planes, en definitiva, de la dictadura militar, con este tejido detrás. Lo que ellos pretendían lo lograron en buena medida. Por ahí un grupo de militares dijo que habían sido derrotados políticamente y cosas por el estilo. Pero no es tan así, en la medida en que se sigue creyendo en la teoría de los dos demonios y que no se ve cuál es el fondo real de la cuestión, no están tan derrotados.

¿Qué opina de la autocrítica del general Martín Balza?
El general Balza, por un lado, ha ido lejos al decir que no existe la obediencia debida, que hay órdenes inmorales que no se deben dar, y que si se dan no se deben obedecer. Pero yo recuerdo el manual de la Wermacht, el ejército alemán que peleaba en 1940 a las órdenes de Hitler, y existe un párrafo en el código militar que dice exactamente lo mismo. Lo que me preocupó de la intervención del general Balza es que él sigue hablando de que se cometieron excesos, cuando todos sabemos que hubo un plan perfectamente llevado a cabo.

¿Cuál cree usted que es la responsabilidad que tenemos hoy?
Creo que hay muchas cosas que todavía no se han aclarado. En primer lugar está el tema que no se plantea con nitidez la cuestión de la responsabilidad. Se plantea el tema de la culpa. Por ejemplo, se piensa que los que sobrevivieron a los campos de concentración por algo habrá sido. Implícita o explícitamente está la sospecha de que delataron y entonces se salvaron por eso. Esto no es así. Hay muchas cosas que están mantenidas en la oscuridad, porque hay gente a la que esa oscuridad le viene bien. Efectivamente hay un conflicto entre el olvido y la responsabilidad. Incluso la responsabilidad de saber. No creo que la inmensa mayoría del pueblo argentino haya ayudado a los militares. No creo eso. Me refiero a la responsabilidad de saber lo que pasó y a responsabilizarse de eso. Y creo que en todo esto incide el que haya problemas económicos graves, la lucha por la supervivencia es el centro de muchísima gente. Eso es natural. También creo que tiene que ver con un accionar -y eso se ve en los medios, sobre todo en ciertas audiciones de televisión, no sólo las de Daniel Hadad, sino también las de Mariano Grondona- de seguir apuntalando la imagen de los dos demonios y de la desrresponsabilización. Y por el lado de la jerarquía eclesiástica, por el lado de la culpa. Esos cinco obispos que el año pasado, en el Domingo de Ramos, dijeron “todos somos culpables”… cosa que tampoco es cierta. En Alemania están construyendo la teoría opuesta, es decir, nadie fue culpable. Y esto hace Helmut Kohl. La teoría de que en realidad Hitler asaltó el poder y les impuso a los alemanes una ocupación semejante a la de Francia, Holanda y todos los países que ocupó el nazismo. Como si Hitler no hubiese ganado las elecciones, cosa que ni siquiera hicieron Videla y compañía. Pero ese también es un camino de desrresponsabilización. Es como decir: “bueno, nos ocuparon no se sabe por qué magia y, ¿qué podríamos hacer?”. En lo que yo sí tengo esperanza es en los chicos más jóvenes. Observo en algunos recitales en el interior del país y también en la capital que el 80 o el 90 por ciento de las personas que asisten es gente joven (16, 18, 20 años). Además es gente que quiere saber y hay gente de generaciones un poco mayores (25, 40) que no preguntan y no quieren saber.

¿Qué importancia tiene la memoria?
Creo que la lucha por la memoria es muy importante, porque a toda esta red de intereses le interesa efectivamente el olvido. Y el tema de los desaparecidos sigue pesando en nuestra sociedad como un cáncer, como una herida que no se cierra. Sin esa memoria no se puede construir una moral cívica sólida. La sociedad pierde el sustento de la memoria, la memoria cívica, justamente. Esto es muy dañino. En la Argentina esto se ha dado vuelta y vuelta. Parece que hubiera tajos, agujeros en la historia, y parece como que esa historia no ha existido. Un peligro de todo eso es que la historia se repita. La historia se repite y no siempre como comedia, sino siempre como tragedia.

¿Qué hizo usted frente a la dictadura desde la poesía?
Yo creo que el hacer poesía es una forma de resistencia, el solo hecho de escribir. Hay un proceso de cosificación, de deshumanización, y hay poesía y arte que combaten eso por el solo hecho de existir, aunque no se lo proponga. Si yo entiendo tu pregunta, el tema es, ¿qué pasa con la poesía y la política? Creo que son dos planos absolutamente diferentes. La poesía son botellas tiradas al mar que, por ahí, alguien recoge. Hablabas del compromiso en la poesía... Yo a la poesía comprometida prefiero la poesía casada, casada con la poesía. El verdadero tema de la poesía es la poesía y por eso puede hablar de cualquier cosa. Los que en cierto momento se escandalizaron porque creían que la poesía no podía tratar temas políticos es gente que no leyó a Shakespeare, que no leyó al Dante, para hablar nada más que de esos dos antecedentes. Hay una anécdota de Paul Éluard, el gran poeta francés, que ilustra lo que pienso. En el año 1950 estalló la guerra de Corea, supuestamente porque los del sur invadieron el norte o al revés. Paul Éluard era miembro del Partido Comunista francés. Él era otro de los grandes poetas, como Aragón y otros. Y se creyeron en la necesidad, en la obligación de escribir poemas por el tema de la guerra de Corea. Paul Éluard no lo hizo y cuando se lo reprocharon, él explicó que solamente escribía poemas de temas políticos cuando la circunstancia exterior coincidía con la circunstancia del corazón. Porque de otro modo -y esto ya no lo dijo él- efectivamente se incurre en el panfleto y en cosas que no tienen demasiado que ver. Yo creo que es legítimo que si un poeta tiene necesidad de expresar esas preocupaciones porque le producen una obsesión poética, -no porque se lo indique el comité central del partido-, es legítimo hablar de temas sociales, políticos, revolucionarios. Pero a la vez, lo otro también es legítimo. Ha habido gente que participó en la resistencia francesa, un tipo que estuvo en Francia, clandestino, peleó contra los nazis, y no hay una sola línea explícita sobre el tema en toda su obra.

(fuente)

“Bussi confirmó todo con una impudicia total”

domingo, 10 de agosto de 2008
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MARTA RONDOLETTO, DE FAMILIARES DE DESAPARECIDOS DE TUCUMÁN - 10/08/2008


Impresiones sobre la declaración del dictador y sobre la sociedad tucumana, que lo votó como su gobernador, frente al juicio. “Se autocompadece cuando habla de sí y es cruel con los otros”.

En esta misma casa, en noviembre de 1976 un grupo de tareas secuestró a seis integrantes de la familia Rondoletto: los padres, Pedro y María, los hijos, Silvia y Jorge, y Azucena, la mujer de Jorge, que estaba embarazada de cinco meses. Marta Rondoletto fue la única que se salvó; tenía 28 años, era dirigente del gremio de prensa. Los vecinos le contaron que los represores habían llegado buscándola. Marta es integrante de la Asociación de Familiares de Desaparecidos de Tucumán, y desde 1984 ha trabajado en la recolección de pruebas sobre la represión y su responsable en la provincia, Antonio Domingo Bussi.

Escuchar la declaración que el viernes hizo en el juicio oral, dice, “fue escuchar de boca de un genocida todo eso que tuvimos que ir armando durante años con los relatos de los sobrevivientes, con la documentación escrita de los propios militares y literatura sobre las prácticas de represión en otros países. Confirmó con una impudicia total eso que habíamos ido armando como un rompecabezas”.



–¿Fue importante su declaración desde el punto vista legal?

–Absolutamente, porque ya no somos nosotros los que estamos aportando, “esto es lo que dice fulanito”, “esto lo reconstruimos por el sobreviviente tal o porque otro recuerda”... todos los requerimientos legales contra él han sido construidos sumando montones de citas, citas de teóricos del derecho militar, lleno de citas teóricas.

–Y ahora dijo “lo hice así”.

–Y además dijo “yo tenía la suma del poder”. A eso se agrega lo de (Luciano Benjamín) Menéndez: “asumo todo lo que hicieron mis subordinados”, entre los que está incluido, por supuesto, Bussi.

–¿Bussi aportó algún dato que ustedes no conocieran?

–Me llamó la atención lo que dijo al referirse a la gente que secuestraron el 24 de marzo: “Yo tenía la lista desde febrero de a quiénes teníamos que detener y cómo detenerlos”. Bussi nos detalló hasta qué punto hubo una planificación. Se demuestra además que el Operativo Independencia sirvió como un ensayo para esta planificación que hicieron en el golpe. Otra cosa que sabíamos es cómo uno de los objetivos era denigrar a la persona, convertirla en nada. Y si hubo algo impactante en la audiencia fue que ésa fue la estrategia que él desplegó al hablar de su víctima, (Guillermo) Vargas Aignasse. La forma en que dijo “Vargas Aignasss”, como lo pronuncia él, “era un perejil y un buchón, y tooodos en (la cárcel de) Villa Urquiza lo sabían”... Vimos cómo funcionaba esa cosa clave de la represión, porque él estaba categorizando a Vargas Aignasse, pero también estaba hablándoles a sus familiares, que estaban en la sala. Eso nos mostró una característica clave de la represión, la forma en que eran conducidas y tratadas las víctimas y sus familias.

–¿Cómo es el clima social en Tucumán? Da la impresión de que todos tienen una víctima cecercana, pero que todos tienen también cerca a un represor.

–Sí... no sé si un represor activo, pero sí en las familias están las dos cuestiones, sobre todo acá en la capital. Si no son represores, son personas que desde el punto de vista ideológico están de acuerdo con Bussi. Y no es que coinciden con los militares: coinciden con Bussi, y el juicio lo ha exacerbado. Ha vuelto a aparecer, circula por la calle, habla y se ve.

–¿Un gusto por las jerarquías?

–Sobre todo por el orden que se supone él impone; muchos lo siguen viendo como el único que va a castigar a los corruptos. Y si bien es cierto que en la primera elección en la que se presenta consigue 90 mil votos, va aumentando hasta llegar a los 250 mil que lo hacen gobernador, y después baja a 90 mil, es todo un dato que sus hijos en las últimas elecciones hayan sacaron 31 mil votos.

–¿Esto explica que recién ahora se lo esté juzgando, y por un solo caso?

–Es un problema generalizado de la Justicia, que necesita hacerse cargo de que aquí hay un paradigma teórico y jurídico que habla de otro tipo de delito. Para que se pruebe el delito se necesita que el tipo diga “yo confieso, yo lo hice” y ponga la firma o alguien diga “yo lo vi”. Pero estamos ante delitos mucho más complejos, delitos para los que no tenemos cuerpos. Por otra parte, a veces hasta los empleados de los juzgados apañan las conductas de los represores, y eso se manifiesta en el cajoneo de expedientes y en la lentitud con que se mueven. No es problema del secretario del juzgado, es problema del pinche. Hemos denunciado a empleados de un juzgado que van a tomar café llevando un expediente contra Bussi con sus abogados, a la vista de todos.

–¿Qué pensó cuando Bussi se puso a llorar?

–Ahhh... ¡otra vez llorando! Ya lloró cuando le hicieron el juicio por las cuentas suizas. Dijo “ni acepto ni niego” tenerlas. ¡Y lloraba! De la misma manera que ahora, pero en un contexto más grotesco, porque ahora se juzgaba una desaparición. Y además, con esa combinación de autocompasión cuando hablaba de sí y crueldad cuando hablaba de los otros.

–¿Cuáles son los próximos juicios contra Bussi?

–El que está más cerca es el fusilamiento de cuatro militantes de Montoneros, y tal vez a fines de este año esté terminada la megacausa de Arsenales (que funcionó no sólo como un centro de detención sino también de exterminio). El expediente agrupa 80 casos, y entre ellos está la desaparición de mis familiares.

–¿Cree que lo van a poder juzgar en sus condiciones de salud?

–Ese va a ser el escollo más concreto que vamos a tener que seguir superando, con hechos reales o no, porque tiene 82 años. Ahora, si sigue con la lucidez que demostró al declarar, no hay razón para que los juicios no continúen.

–¿Qué pasa con los represores que estaban por debajo de él?

–Hay pocos detenidos. Sabemos de algunos que, con pedido de captura, van a cobrar la pensión.


(fuente)

"Como a los nazis le va a pasar, por donde vayan los iremos a buscar" !

sábado, 9 de agosto de 2008
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No se quejen inmundos cobardes, Uds. por lo menos tuvieron un juicio justo - 09/08/2008


Por donde uno recorra la Argentina (aunque otros países también) se encuentra con este tipo de lógicas y ciertas manifestaciones.


Esta pintada la hicieron (con justa razón y reclamo) en una placa de la Armada ubicada en la plaza San Martín de Mar del Plata.

Benjamín Menéndez, una inmunda lacra cobarde

viernes, 25 de julio de 2008
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Otra bestia inhumana tras las rejas - 25/07/2008



Que vivas mil años Benjamín Menéndez para disfrutar de lo que te mereciste siempre... CÁRCEL HASTA QUE TE PUDRAS, INMUNDO ASESINO !



EL JEFE DE "LA PERLA" - Perpetua y cárcel común para el represor Menéndez

"Los guerrilleros de los '70 están en el poder", dijo el criminal en su alegato.

"Se ordena su inmediata detención y alojamiento en una unidad carcelaria de la provincia de Córdoba", anunció el Tribunal Oral Número 1 en la lectura de su veredicto, al revocar la prisión domiciliaria de la que gozaba el ex militar.

El fallo, histórico para la jurisprudencia argentina, condenó también a prisión perpetua y cárcel común para los ex militares Luis Manzanelli, Oreste Padován y Carlos Díaz, y el ex agente civil de inteligencia Ricardo Lardone

A su vez, el tribunal sentenció con 22 años de prisión y cárcel común a Hermes Rodríguez y Jorge Ezequiel Acosta, y 18 años para Carlos Vega.


EL ALEGATO FINAL.
"Los represores nunca dejan de serlo", dicen una y otra vez los militantes de derechos humanos y en este caso parece palabra cumplida.
Un par de horas antes de conocer su sentencia, el ex titular del Tercer Cuerpo del Ejército, el represor Luciano Benjamín Menéndez, reivindicó nuevamente hoy la represión que comandó desde Córdoba durante la última dictadura y argumentó que se llevó a cabo para evitar "el asalto de la subversión marxista", que buscaba arrancar, según dijo, "el alma de nuestro pueblo". Como la mayoría de los represores, habló de una guerra. Las fuerzas armadas de la dictadura militar fueron "soldados victoriosos" que actuaron contra la "guerrilla marxista", sostuvo ante familiares y amigos de desaparecidos presentes en la sala de audiencias.


El represor hizo un recorrido histórico donde criticó los "intentos subversivos" sufridos por los ex presidentes Illia y Frondizi, ambos -según sus paradójicas declaraciones- “inobjetablemente democráticos”.
Con algunas interrupciones y mientras el acusado insistía con que “los guerrilleros no pueden decir que actuaban en defensa de la democracia”, fuera del recinto, en la calle, decenas de militantes de derechos humanos repudiaban sus alegato.

Adentro de la sala, dos mujeres fueron retiradas por increpar a Menéndez: "¡Asesino!", se escuchó que le gritaron.

Las cámaras de televisión mostraron a una madre de Plaza de Mayo desagarrando lágrimas. El juez exigió silencio de forma vehemente.
"Ostentamos el dudoso mérito -continuó el represor- de ser el primer país en la historia del mundo que juzga a sus soldados victoriosos que lucharon y vencieron por orden de y para sus compatriotas". ACUSACIÓN.

Los ex militares fueron acusados por el secuestro, la tortura y el asesinato de Humberto Brandalisis, Hilda Palacios, Raúl Cardozo y Carlos Lajas Lajas, acribillados por los militares en un simulacro de enfrentamiento en la capital cordobesa en la madrugada del 15 de diciembre de 1977.

Fueron enterrados como NN en el cementerio San Vicente. Sólo los restos de Palacios fueron encontrados y restituidos a sus familiares.
Los fiscales habían solicitado condenas de “prisión perpetua con cárcel común” para los ex militares Menéndez, Díaz, Lardone, Manzanelli y Padován, en tanto que para Acosta, Rodríguez y Vega habían pedido entre 18 y 21 años de condena. Sus defensores, en cambio, habían reclamado la "absolución por el beneficio de la duda".

Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, presenció la jornada y coincidió en el pedido de los fiscales: "Está más que probado que Menéndez es un delincuente genocida y por eso creemos que la justicia va actuar con todo el peso de la ley", dijo.




En video, la lectura de la histórica sentencia que condenó con prisión perpetua y cárcel común al represor Luciano Benjamín Menéndez. El ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército Luciano Benjamín Menéndez fue condenado esta tarde a la pena de prisión perpetua por la comisión de delitos de lesa humanidad durante la última dictadura, la que deberá cumplir en una unidad carcelaria de la provincia de Córdoba.


(fuente)

Benjamín Menéndez, una inmunda rata asesina

jueves, 29 de mayo de 2008
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Encima les tenemos que dar la protección de la justicia - 29/05/2008


RECHAZO EL JUICIO QUE LE SIGUEN POR "INCONSTITUCIONAL"

Menéndez se declaró responsable de todo, pero culpable de nada
Reivindicó la represión ilegal como un triunfo "contra el terrorismo marxista."

MENENDEZ. EL REPRESOR DIJO QUE EL JUICIO QUE LE SIGUEN ES INCONSTITUCIONAL.

Yo como comandante soy el único responsable de la actuación de mis hombres. Por eso a mis dignos subordinados de entonces no se les puede imputar nada" dijo, con los restos de su tono marcial, Luciano Benjamín Menéndez ante el tribunal que lo juzga en esta ciudad desde el lunes. El ex hombre fuerte del Tercer Cuerpo de Ejército durante la dictadura se declaró responsable, aunque no reconoció culpa alguna.

Ayer, poco antes de las seis de la tarde, y cuando se le preguntó si declararía, luego de leídos los cargos de la causa "Brandalisis", el represor sacó una hoja de su bolsillo y leyó, ante una sala colmada de Abuelas de Plaza de Mayo, Hijos y organizaciones de Derecho Humanos que se esforzaron por conservar la calma.

"No voy a declarar porque estos juicios son inconstitucionales", leyó. "Y no declaro, juez, como no lo he hecho ante nadie que no fuera mi juez natural". Menéndez llegó a citar a Lenin y Gramsci para apoyar sus argumentos que defendieron lo que para él fue "enfrentar y vencer al terrorismo marxista que aunque vencidos militarmente, abandonaron la lucha armada pero no la lucha política". Siempre según su lógica, "no hay más que ver los nombres y los antecedentes de los que nos acusan para corroborar su filiación ideológica". También apuntó: "Ahora usan las instituciones que defendimos para juzgarnos". Menéndez concluyó diciendo que las instituciones "persisten porque triunfamos nosotros", y que hay quienes "quieren reemplazarlas por su burdo remedo comunista".

Lo que siguió dejó en claro que este hombre de casi 81 años sigue siendo el jefe de los siete que lo acompañan: luego de su discurso, todos se abstuvieron de declarar, y se proclamaron inocentes de los delitos de lesa humanidad de los que se les acusa.

En la mañana, las defensas recusaron a uno de los vocales del tribunal, Carlos Otero Alvarez, secretario de una fiscalía penal durante la dictadura; además de cuestionar a dos testigos que "no concuerdan con las fotografías presentadas." Por la tarde el tribunal que preside Jaime Díaz Gavier, junto a José Vicente Muscará y Otero Alvarez, rechazaron todas las recusaciones.

Ayer también se refrendaron cada uno de los datos de los acusados: nombres, estado civil, ocupaciones y sus sueldos como militares retirados: el más alto es el de Menéndez: declaró 5.000 pesos. Lardone se salió del molde a la hora de los apodos: fue el único en admitir que le decían y dicen "Fogo", o "Fogonazo". Verborrágico, explicó el origen: "Lo tengo de cuando era fotógrafo del Teatro Rivera Indarte en los '60 y '70". El juez y parte del auditorio se sorprendieron de su pasado "artístico". "¿Y cómo es que pasó a la carrera militar?", interrogó Díaz Gavier. Lardone respondió: "Es que entré como Personal Civil de Inteligencia".

(fuente)

El chacal sigue "abrigadito en su casa" !

miércoles, 23 de abril de 2008
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Cuando veremos al asesino cobarde en prisión ? - 23/04/2008


La Justicia ordenó una nueva detención de Rafael Videla.

Es por los crímenes cometidos por el Primer Cuerpo del Ejército durante la última dictadura militar.

Lo solicitó el juez federal Daniel Rafecas. El ex presidente de facto ya se encuentra bajo arresto domiciliario por otras dos causas.

El ex dictador Jorge Videla se presentó para un pedido de ampliación de declaración indagatoria por torturas, secuestros y desapariciones perpetradas en el ámbito del Primer Cuerpo de Ejército, pero se negó a declarar. Los hechos que se le imputan se registraron durante su mandato.

A Videla, de 82 años, lo trasladaron desde su departamento sobre la avenida Cabildo al 600, en el barrio Belgrano, donde cumple prisión preventiva domiciliaria, hasta el tercer piso del edificio de Comodoro Py 2002, donde tiene su despacho el juez federal Daniel Rafecas.

Allí el magistrado y el fiscal Federico Delgado encabezaron la audiencia en la que Videla ejerció su derecho a la defensa, frente a la imputación contra él en más de 570 hechos constitutivos de delitos de lesa humanidad, es decir que no prescriben pese a que hayan pasado casi 30 años.

El cabecilla del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y titular de la dictadura de las Juntas Militares ya está procesado con prisión preventiva en esta causa, así como también en otras dos, una por el plan sistemático para el robo de bebés a los desaparecidos y otra por los crímenes perpetrados en el denominado Plan Cóndor de coordinación represiva en el Cono Sur.

En anteriores comparecencias, Videla "se hizo cargo" de la represión ilegal desatada por la dictadura, que encabezó de 1976 a 1981 y "descargó de responsabilidad a sus subordinados", en lo que volvió a considerar como "guerra contra la subversión", según confió por entonces Adolfo Casabal Elía, uno de sus defensores.

También desconoció a la justicia civil y reivindicó al Consejo Superior de las Fuerzas Armadas como su juez natural.

Masacre de Trelew

martes, 8 de abril de 2008
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Liberan a un acusado de la Masacre de Trelew - 08/04/2008



El juez federal de Rawson Hugo Sastre dictó la falta de mérito del brigadier retirado Ezequiel Martínez, que fue liberado

Un juez federal dictó la falta de mérito a uno de los acusados por la llamada Masacre de Trelew, como se recuerda el fusilamiento de 16 militantes de izquierda ocurrido en esa ciudad de Chubut en agosto de 1972 y, de esa manera, recuperó su libertad.

Así, el brigadier retirado Ezequiel Martínez, jerarca de la dictadura de Agustín Lanusse, fue beneficiado hoy con falta de mérito en la causa por la Masacre de Trelew y recuperó la libertad, por orden del juez federal de Rawson Hugo Sastre.


Fuentes judiciales informaron a DyN que el magistrado indagó a Martínez en esta capital durante poco más de dos horas, y luego lo benefició con la "falta de mérito" y resolvió su "inmediata libertad", que se concretó desde los tribunales porteños.

La figura jurídica de falta de mérito significa que no hay pruebas suficientes para procesar o sobreseer a una persona, por lo que Martínez, si la Justicia lo requiere, podría seguir siendo investigado.

Martínez, ya octogenario, fue secretario de Gobierno de la dictadura autodenominada "Revolución Argentina", de 1966 a 1973, cuyo último tramo estuvo encabezado por el fallecido general Lanusse. Y en 1973 fue candidato presidencial por la Alianza Republicana Federal, bajo el slogan "Presidente Joven".

El juez Sastre lleva dos días en la ciudad de Buenos Aires para completar trámites vinculados con la investigación reabierta por los episodios ocurridos el 22 de agosto de 1972, cuando 16 guerrilleros murieron fusilados y tres lograron sobrevivir en la base aeronaval "Almirante Zar", donde estaban detenidos.

Martínez explicó al juez que por el cargo que desempeñaba no tenía poder de decisión y, por ende, fue ajeno a lo ocurrido en Trelew.

El juez tiene previsto indagar también al ex ministro de Defensa de esa dictadura y abogado Eduardo Aguirre Obarrio.

La causa tuvo un importante vuelco en febrero pasado, cuando el ex cabo primero Carlos Amadeo Marandino dijo que el hecho no había sido consecuencia de un intento de fuga de los detenidos, sino un fusilamiento del que habrían participado los capitanes, ya retirados, Luis Sosa, Emilio Del Real y el prófugo Roberto Guillermo Bravo.

El imputado relató que los detenidos cantaron el Himno Nacional, tras lo cual fueron acribillados. En ese sentido, dijo que escuchó una ráfaga de ametralladoras PAM.

A esa primera balacera siguió un silencio y luego balazos intermitentes de pistola calibre 45, con los que habrían rematado a los heridos esparcidos por celdas y pasillos de la cárcel.

En ese episodio murieron los militantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) Carlos Alberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon y María Angélica Sabelli.

También fallecieron los miembros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) Rubén Pedro Bonet, Eduardo Adolfo Capello, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos del Rey, Clarisa Rosa Lea Place, José Ricardo Mena, Miguel Angel Polti, Ana María Villareal de Santucho, Humberto Segundo Suárez, Humberto Adrián Toschi y Jorge Alejandro Ulla.

Y lo mismo ocurrió con los militantes de "Montoneros" Susana Graciela Lesgart de Yofre y Mariano Pujadas.

En tanto, sobrevivieron María Antonia Berger, Alberto Camps y René Haidar, pero fueron secuestrados por la dictadura militar de 1976-1983 y siguen desaparecidos.

En esta causa ya fueron procesados Sosa, Del Real, Marandino, el contralmirante Horacio Mayorga y el capitán (re) Rubén Norberto Paccagnini.

El juez Sastre viajó a Buenos Aires para concretar las indagatorias porque los imputados que viven en Capital Federal acreditaron "estar enfermos y son personas mayores que, por su condición, no pueden viajar a Rawson".