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Amnesty Internacional contra penal uruguayo en Punta Rieles

lunes, 15 de junio de 2009
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Penal utilizado por la dictadura uruguaya - 15/06/2009


www.amnistia.org.uy - 9 de junio de 2009.
Amnistía Internacional Uruguay ante posible reapertura de ex Penal Punta Rieles como centro de reclusión.

Amnistía Internacional Sección Uruguay, desea expresar su posición respecto a la polémica que se ha suscitado acerca de la posible reapertura, como cárcel, del Establecimiento Militar, conocido como ex Penal de Punta Rieles.

Durante la dictadura cívico militar uruguaya, Amnistía Internacional se movilizó por la situación de las presas y presos políticos uruguayos. Desde fines de los años 60 y hasta 1984, además de amparar a cientos de uruguayos y uruguayas como presos de conciencia, pidió periódicamente que un cuerpo independiente visitara las cárceles uruguayas para estudiar las denuncias de torturas practicadas en dichos centros de reclusión. Esta solicitud le fue negada sistemáticamente, hasta que a mediados de 1984, Amnistía pudo visitar el Penal de Punta Rieles.

El Informe que la organización emitió después de esta visita, denunciaba la situación de las presas, afirmando que en su vida cotidiana eran mal tratadas de diferentes maneras. Vivian un permanente hostigamiento por parte de la policía femenina especializada a cargo y en ocasiones eran golpeadas con un tolete (especie de palo) que dichas policías portaban. Asimismo varios oficiales presentes en sesiones de torturas a las que, por varios días y hasta meses, fueron sometidas las presas, posteriormente cumplieron funciones en el Penal. Como dijo gráficamente una testigo: " Repito: los carceleros de hoy son los torturadores de ayer y esto es esencial para comprender el meollo, para comprender lo que es la vida de la presa en el establecimiento…"( AMR 52/28/84/8, Pág. 3).

Las presas eran castigadas dentro del Penal y puestas en confinamiento solitario en numerosas ocasiones. Vivian un estado de inseguridad permanente, con suspensiones de visitas, amenazas y requisas dentro de las celdas que arruinaban sus escasas pertenencias y la comida que podían guardar en ellas. Muchas veces fueron trasladadas ilegalmente a diferentes sitios para ser torturadas y reinterrogadas (1.)

Amnistía Internacional considera que abrir Punta Rieles sin cerrar las heridas del periodo de gobiernos militares, dada la impunidad prevalente en Uruguay, sería una afrenta a la memoria de las víctimas de los malos tratos y torturas que se efectuaron dentro de este Penal y a la sociedad uruguaya en su conjunto. Además, esta decisión contrasta con los esfuerzos realizados en otros países de la región para convertir antiguos centros de tortura en sitios de memoria y enseñanza.

Por lo tanto expresamos nuestra profunda preocupación por la decisión política respecto a la reconversión de ese sitio nuevamente en Penal, cuando existen iniciativas concretas y vigentes que buscan convertir el lugar en un sitio para recordar las violaciones de derechos humanos del pasado y trabajar así para la no repetición y reparación de estos hechos. Es por esto que Amnistía Internacional solicita a las autoridades competentes buscar alternativas a esa decisión.

(1 Uruguay: Informe sobre las condiciones en el Penal Punta de Rieles, AMR52/28/84/8 Amnistia Internacional. Secretariado Internacional.)

(fuente)

VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

sábado, 7 de marzo de 2009
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Hay que ponerle fin - 07/03/2009



Violencia contra la mujer, una realidad diaria e invisible

Una encuesta realizada en México en 2006 reveló que el 67 por ciento de las mujeres mayores de 15 años había sufrido algún tipo de violencia.

Tambíen la crisis económica provoca que la violencia se multiplique en los hogares.

Buenos Aires.- Una de cada tres mujeres es víctima de abusos en el mundo. Y es más probable que una mujer de entre 15 y 48 años padezca alguna forma de violencia que cáncer, alerta la oficial de enlace del Fondo de Población de Naciones Unidas, Eleonor Faur.

¿Qué pasaría si otro grupo social sufriera una víctima fatal cada tres días, como ocurre por ejemplo en Argentina?

La violencia contra la mujer es una realidad que atraviesa todas las clases sociales y trasciende los muros del hogar, mientras intenta dejar de ser invisible a la mirada de la sociedad y sus gobernantes.

Además enfrenta el riesgo de que se profundice con la crisis internacional, si ésta multiplica los problemas financieros hogareños, de las organizaciones que impulsan campañas de concientización y de los Estados que destinan fondos a sus organismos y a la Justicia para actuar frente a este flagelo.

"La discriminación y la violencia contra la mujer es una forma flagrante de violación de los derechos humanos", advierte la senadora argentina María Cristina Perceval.

"Es un problema de la sociedad y una responsabilidad del Estado, es un problema de la relación del poder y de la democratización de la democracia", sostiene la legisladora, autora de varios proyectos en defensa de los derechos de niños, adolescentes y mujeres.

La funcionaria del UNFPA destaca que "al ser tratado como un problema de derechos humanos, a la vez que obliga a los Estados a generar políticas, empodera a las mujeres víctimas a no ser objetos discrecionales de las políticas sino sujetos de poder reclamar por su derecho a vivir una vida sin violencia".

Sin embargo, más del 50 por ciento de las mujeres que sufren violencia no lo denuncia, según las estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Y cuando sí acuden a denunciar, suelen ser revictimizadas por la Justicia, la policía y el sistema de salud, que padecen en gran parte de la región poca capacitación para abordar esta problemática.

El riesgo que implica una Justicia ineficaz puede agravar la situación de las víctimas, porque podrían ser objeto de una represalia de sus compañeros, afirma por su parte la directora de la Fundación para el Estudio y la Investigación de la Mujer, Mabel Bianco.

En Nicaragua, por ejemplo, la corrupción del sistema judicial permite que violadores y asesinos de mujeres salgan libres antes de cumplir sus condenas, por lo que las mujeres temen cada vez más denunciar abusos.

En realidad debería hablarse de las violencias contra las mujeres, en plural, porque poseen múltiples facetas, entre ellas violencia física, psicológica, sexual, económica, patrimonial, simbólica, institucional y laboral. Y se las suele abordar como un problema exclusivamente psicológico, cuando en realidad deberían tenerse muy en cuenta los condicionamientos sociales, económicos e ideológicos.

Las violencias contra las mujeres alcanzan mayor visibilidad pública cuando ya no hay vuelta atrás, cuando ocurren los femicidios, pero es una realidad diaria que afecta a millones de personas.

Una encuesta realizada en México en 2006 reveló que el 67 por ciento de las mujeres mayores de 15 años había sufrido algún tipo de violencia. En Ecuador, el 37 por ciento de las mujeres declaró que vive en permanente situación de violencia.

No obstante, en toda América Latina los esfuerzos de los Estados y sus parlamentos por visibilizar la problemática de la mujer y revertir la situación se multiplican.

Se han aprobado leyes contra la violencia a la mujer y la familia en Ecuador, Colombia, Venezuela, México y Panamá. En Argentina está en tratamiento legislativo.

Según el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la violencia contra la mujer es "un ataque contra todos nosotros, contra los cimientos de nuestra civilización". "Ellas son las que tejen la fábrica de nuestras sociedades".

El cambio debe ser profundo porque en muchos países "las violencias aparecen en todos los sectores y legitimadas por la adscripción al hecho biológico y cultural de ser mujer", señala la senadora argentina.

La causa subyacente de las violencias contra las mujeres es la discriminación. De allí proviene la desigualdad en el trabajo, el avasallamiento del derecho de la mujer a su libertad sexual y reproductiva, la feminización de la pobreza.

Para Perceval, "nada es tan triste como el silencio de las víctimas, nada es tan triste como el silencio del Estado y de la sociedad frente a las víctimas, y de las víctimas frente a sí mismas".
(fuente)

SIGUEN POSTERGANDOSE LEYES EN AMÉRICA LATINA

jueves, 18 de diciembre de 2008
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Otra de Tabaré, y van...? - 18/12/2008




¡TABARÉ, ÍDOLO!... DE LOS CONSERVADORES CHILENOS
Un debate uruguayo que repercute en Chile
Tomado de Diario El Telégrafo de Paysandú
CHILE (Por Horacio R. Brum).
Durante 38 semanas Gladys Pavez fue obligada a llevar en su vientre algo que difícilmente pudo definir como un hijo, porque no tenía pulmones, riñones, vejiga ni aparato excretor, e iba a morir apenas se produjera el alumbramiento. Mujer de uno de los barrios más pobres de Santiago de Chile, la señora Pavez --de 43 años y madre de dos hijos-- pasó esos días juntando dinero para la sepultura del niño que nunca sería tal, mientras piadosos sacerdotes, sesudos catedráticos y políticos defensores «de la vida» le ofrecían todo tipo de ayuda... espiritual. En abril de 2002, se produjo el parto en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, institución de una universidad estatal de larga tradición laica y hasta masónica.
El mismo hospital cuyo director se negó a realizar un aborto terapéutico o siquiera a practicar una cesárea, como desesperadamente lo había pedido Gladys Pavez desde que supo el diagnóstico de su embarazo. Una vez cumplidos los rituales del entierro del hijo que nunca fue, el nombre de Gladys desapareció de las misas de las iglesias, de la agenda de los políticos y de las primeras planas de los medios, sin que nadie se interesara por los horrores de su calvario psicológico de 38 semanas.
En noviembre pasado, Karen Espíndola, una joven llena de planes y de ilusiones para el futuro se encontró en el mismo predicamento, a los tres meses de embarazo: lo que vaya a dar a luz tendrá un cerebro sin hemisferios, probablemente un solo ojo y una nariz por la cual no podrá respirar; casi sin sentidos, no será capaz de hablar, de ver, de caminar u oír. Con suerte, podrá respirar.

Karen también clamó por un aborto terapéutico, pero al igual que Gladys Pavez, se ha encontrado con la cobardía disfrazada de ética de muchos médicos, la manipulación de los políticos y los religiosos y las declaraciones ambiguas de unas autoridades que se dicen progresistas, pero no se atreven a irritar a la iglesia católica.

En las postrimerías de la dictadura de Augusto Pinochet, allá por 1989, los socios civiles del régimen autoritario se las arreglaron para armar un entramado legal que, cuando llegara la democracia, redujera al mínimo las posibilidades de cambio del modelo económico - social que habían logrado imponer. Una característica de los poderosos sectores neoliberales chilenos fue y es su fuerte conservadurismo católico, representado por la adhesión a organizaciones como el Opus Dei, los Legionarios de Cristo y el movimiento Schoenstatt.

Por eso, entre las leyes de último minuto que aseguraron el predomino de la propiedad privada sobre el interés general, introdujeron la prohibición absoluta del aborto, cuya ejecución terapéutica estuvo permitida desde 1931. Jaime Guzmán, el principal ideólogo de la dictadura, sostuvo, cuando se redactaba la Constitución que abrió el camino a la prohibición del aborto y que hoy sigue vigente: «La madre debe tener al hijo aunque salga anormal, aunque no lo haya deseado, aunque sea producto de una violación, aunque de tenerlo, derive en su muerte».

Por el peso que en la política chilena tiene la iglesia, la cual se cobra con creces su defensa de los derechos humanos durante el gobierno militar, ningún gobierno democrático se ha atrevido a tratar de frente el tema del aborto y quienquiera que lo haga, desa-ta una verdadera caza de brujas.

Valiéndose de los tribunales, de los medios afines, de campañas de presión pública y hasta de presiones económicas, los autodenominados «defensores de la vida» persiguen médicos, obstaculizan o reducen a una mínima expresión las campañas oficiales de salud sexual y reproductiva e incluso han intentado que se prohíba el uso de todo tipo de píldoras anticonceptivas. Con el respaldo de la Universidad Católica, dan visos de respetabilidad científica a sus afirmaciones y en el Parlamento cuentan con el apoyo en bloque de los partidos de derecha y de una Democracia Cristiana que, aunque integra la coalición de gobierno, en estos asuntos suele ser más cristiana que demócrata.

En ese ambiente, el presidente uruguayo Tabaré Vázquez ha dado a la derecha clericalista de Chile el héroe que no podía hallar en su propio país. Para un editorialista del «El Mercurio», un diario tan conservador que a su lado «El País» de Montevideo o «La Nación» de Buenos Aires pueden parecer medios comunistas, el veto de Vázquez a los artículos sobre el aborto de la Ley de Salud Reproductiva fue «un acto consecuente, razonado y valeroso», propio de «una figura política calificada y respetable», que sienta el precedente para que en toda América Latina se afirme el rechazo a las prácticas abortivas.

El mensaje justificativo del veto que envió el mandatario de Uruguay al Parlamento ha sido reproducido en numerosos artículos, cartas a los diarios de organizaciones católicas y en las páginas electrónicas de grupos que, además de estar contra el aborto, se manifiestan contra los homosexuales, contra las uniones libres y contra toda otra práctica social que ofenda a su moral de corte reaccionario. La Red por la Vida y la Familia, por ejemplo, organizó una cadena de correos electrónicos de felicitación a Vázquez.

En otra parte de la página de Internet donde se anuncia esta cadena aparece una lista de las que la Red considera «organizaciones anti vida»: Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Organización Mundial de la Salud, la OEA, las Naciones Unidas...

Otro comentario de «El Mercurio», firmado por el ex ministro y ex diputado de la Democracia Cristiana Ignacio Walker, sostiene que, por venir de quien vienen, los argumentos contra el aborto de Tabaré Vázquez son más eficaces y más potentes que cualquier amenaza de los obispos uruguayos. «¡Brindo por el Presidente Tabaré Vázquez!», es el cierre de esa columna.

En Chile, son unos 150.000 cada año los abortos de los que se tiene noticia y de ellos solamente se sabe porque las mujeres llegan a los hospitales cuando ya no pueden soportar los dolores y las hemorragias provocadas por las prácticas más horribles. Son frecuentes los hallazgos de fetos en basurales y los partos sin atención alguna, de mujeres que trataron desesperadamente de ocultar sus embarazos.

Otras, en el colmo de la desesperación, caen en el asesinato de los recién nacidos. El acto de un mandatario supuestamente progresista, convertido en ejemplo moral y político por la más reaccionaria y clerical de las derechas de la región, puede haber alejado un poco más cualquier intento de alivio del sufrimiento físico y psicológico de esas decenas de miles de chilenas.
(fuente)

ABORTO - Derechos de la mujer

martes, 18 de noviembre de 2008
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Exijamos a los legisladores -18/11/2008



Escríbele a los legisladores uruguayos para que se opongan al veto presidencial.
Ante el veto de Tabaré Vázquez en contra de la despenalización del aborto, enviémos nuestra oposición y exijamos a los legisladores que la aprueben.

Los mails los pueden dirigir a:

pabdala@parlamento.gub.uy; wabdala@parlamento.gub.uy;
aalonso@parlamento.gub.uy; jamorin@parlamento.gub.uy;
palvarez@parlamento.gub.uy; bargimon@parlamento.gub.uy;
rarregui@parlamento.gub.uy; masqueta@parlamento.gub.uy;
aasti@parlamento.gub.uy; mbarreiro@parlamento.gub.uy;
jbentacor@parlamento.gub.uy; dbianchi@parlamento.gub.uy;
jblasina@parlamento.gub.uy; gborsari@parlamento.gub.uy;
sbotana@parlamento.gub.uy; ebrenta@parlamento.gub.uy;
jbruno@parlamento.gub.uy; dcanepa@parlamento.gub.uy;
rcaram@parlamento.gub.uy; gcardoso@parlamento.gub.uy;
jcardoso@parlamento.gub.uy; jcardozo@parlamento.gub.uy;
fcasaretto@parlamento.gub.uy; acasas@parlamento.gub.uy;
ncastro@parlamento.gub.uy; hclavijo@parlamento.gub.uy;
acocco@parlamento.gub.uy; rconde@parlamento.gub.uy;
mcusano@parlamento.gub.uy; rcharamelo@parlamento.gub.uy;
scharlone@parlamento.gub.uy; gchifflet@parlamento.gub.uy;
adelgado@parlamento.gub.uy; jdominguez@parlamento.gub.uy;
cdoti@parlamento.gub.uy; cenciso@parlamento.gub.uy;
gespinosa@parlamento.gub.uy; secheverry@parlamento.gub.uy;
jcfernandez@parlamento.gub.uy; 1gallo@parlamento.gub.uy;
cgamau@parlamento.gub.uy; jgandini@parlamento.gub.uy;
jgarcia@parlamento.gub.uy; dgpintos@parlamento.gub.uy;
ngauthier@parlamento.gub.uy; cgonzalez@parlamento.gub.uy;
jgoni@parlamento.gub.uy; gguarino@parlamento.gub.uy;
thackenbruch@parlamento.gub.uy; uhernandez@parlamento.gub.uy;
dibarra@parlamento.gub.uy; piturralde@parlamento.gub.uy;
ikechichan@parlamento.gub.uy ; llacalle@parlamento.gub.uy;
flongo@parlamento.gub.uy; alorenzo@parlamento.gub.uy;
gmachado@parlamento.gub.uy; jmahia@parlamento.gub.uy;
dmaniana@parlamento.gub.uy; rmartinez@parlamento.gub.uy;
cmaseda@parlamento.gub.uy; cmazzulo@parlamento.gub.uy;
jmenendez@parlamento.gub.uy; gmujica@parlamento.gub.uy;
gnovales@parlamento.gub.uy; jolano@parlamento.gub.uy;
eortuño@parlamento.gub.uy; ipossada@parlamento.gub.uy;
jpatrone@parlamento.gub.uy; dpaysse@parlamento.gub.uy;
apenia@parlamento.gub.uy; dpenia@parlamento.gub.uy;
aperdomo@parlamento.gub.uy; apereyra@parlamento.gub.uy;
dperez@parlamento.gub.uy; pperez@parlamento.gub.uy;
eperez@parlamento.gub.uy; epintado@parlamento.gub.uy;
iposada@parlamento.gub.uy; jpozzi@parlamento.gub.uy;
erodriguez@parlamento.gub.uy; nrodriguez@parlamento.gub.uy;
jromero@parlamento.gub.uy; jrosadilla@parlamento.gub.uy;
jsalsamendi@parlamento.gub.uy; vsemproni@parlamento.gub.uy;
csignorelli@parlamento.gub.uy; jsouza@parlamento.gub.uy;
htajam@parlamento.gub.uy; htoledo@parlamento.gub.uy;
dtourne@parlamento.gub.uy; mtravieso@parlamento.gub.uy;
jtrobo@parlamento.gub.uy; cvarela@parlamento.gub.uy;
avega@parlamento.gub.uy; hviera@parlamento.gub.uy;
hyanes@parlamento.gub.uy; jorrico@parlamento.gub.uy;


Tabaré Vázquez veta la despenalización del aborto en Uruguay
El Parlamento, que había aprobado la ley el pasado martes, necesita una amplia mayoría para poder levantar la negativa del presidente
Soledad Gallego-Díaz - Buenos Aires - 14/11/2008
La decisión del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, de vetar la ley para despenalizar el aborto, pese a que había logrado la aprobación del Congreso y de Senado de su país, echa por tierra las esperanzas de los movimientos sociales y de mujeres, no solo uruguayas sino también del resto de América Latina, que confiaban en que el pequeño y moderno Uruguay fuera capaz de abrir una brecha en la monolítica posición antiabortista de prácticamente todos los gobiernos latinoamericanos.

La nueva Ley de Salud Sexual y reproductiva, que autorizaba el aborto dentro de las doce primeras semanas de gestación, había logrado superar el Congreso por 48 a 49 y el Senado por un mayoría de 17 contra 13. Los sondeos publicados en Uruguay indican que el 57% de la población está de acuerdo con la despenalización del aborto y que el 63% cree que el presidente no debería hacer uso de su derecho constitucional de veto, una vez que una ley ha sido aprobada por el Parlamento. Aun así, Tabaré Vazquez , que se ha escudado en su condición de médico oncólogo, ha decidido que se siga enviando a la cárcel a las mujeres que abortan y a quienes les presten ayuda. Según datos oficiales en Uruguay (un país con poco más de 3 millones de habitantes) se realizan unos 33.000 abortos clandestinos al año, aunque datos de organizaciones sociales corrigen esa cifra al alza. La ley en vigor solo autoriza la interrupción del embarazo en caso de violación o de inmediato riesgo para la vida de la madre.

Veto presidencial

La única manera de superar el veto presidencial sería que el Parlamento volviera a votar la ley pero esta vez con una mayoría de tres quintos, algo que no parece posible que pueda lograr el Frente Amplio, impulsor del proyecto y grupo al que pertenece el propio Vázquez. La jerarquía de la Iglesia Católica uruguaya tomó el veto presidencial como un triunfo propio. Los obispos uruguayos desarrollaron una fuerte campaña contra el proyecto de ley y amenazaron con excomulgar a los diputados o senadores que votaran en contra. Uno de ellos llego incluso a prohibirles acudir a misa.

La enorme influencia de la jerarquía de la Iglesia Católica en la gran mayoría de las sociedades latinoamericanas ha hecho que América Latina sea uno de los lugares en el mundo en el que resulta más difícil y peligroso abortar. Aun así, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, cada año, aproximadamente cuatro millones de mujeres latinoamericanas se someten a abortos. Unas cuatro mil mueren como consecuencia de las malas condiciones higiénicas y a los peligrosos procedimientos seguidos para interrumpir el embarazo. La OMS ha protestado repetidamente por esa situación. El aborto está penado en casi todos los países de la zona, salvo en Cuba y en algunas pocas naciones del Caribe. "En casi toda la región", explica la OMS, "los médicos pueden interrumpir el embarazo en casos de violación, incesto o si pone inmediatamente en peligro la vida d la madre, pero son opciones raramente usadas".

Pese a las escandalosas cifras de victimas, la práctica del aborto en América Latina se encuentra totalmente cubierta por un manto de silencio. En Chile, con un gobierno de centro izquierda que preside una mujer, ni se discute del asunto. En Nicaragua, con un presidente que dice ser sandinista, se han dado pasos, pero justo en dirección contraria: ahora se castiga a las mujeres que aborten, sean cuan sean las circunstancias.

Madres antes de los 20

Todo esto ocurre en un continente en el que el 25% de las jóvenes latinoamericanas ya ha sido madre antes de los 20 años de edad, una de las cifras más elevadas del mundo. Un reciente informe de Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) asegura que la tasa de fecundidad en la región es inferior a la media mundial (2,3 frente a 2,6) pero que no ocurre lo mismo con la tasa de fecundidad entre jóvenes de 15 a 19 años, que se dispara muy por encima de la media internacional (76,2 por mil frente a 52,6 por mil).

La gran mayoría de las madres adolescentes son pobres, con escasa educación y con altas posibilidades de tener que hacerse cargo del bebe sin ninguna ayuda del padre ni red de protección social. "El embarazo precoz", asegura CEPAL, "dificulta la inserción social de las madres adolescentes, exacerba las desigualdades de género y potencia el círculo vicioso de la pobreza".
(fuente)

Aprueban aborto en Uruguay

lunes, 10 de noviembre de 2008
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URUGUAY: El aborto en cifras
- 10/11/2008



La semana pasada, por apenas un voto, la Cámara de Diputados uruguaya aprobó la despenalización del aborto. Ahora, la enmienda volverá a Senadores, debido a que se introdujeron algunos cambios. La Iglesia Católica promete excomulgar a quienes voten a favor de la medida. Frente a este nuevo atropello resulta necesario conocer las cifras de los abortos clandestinos en Uruguay.
(Montevideo, Uruguay, 10 de noviembre de 2008. Por Mujereshoy) El equipo de investigadores del Centro Internacional de Investigación e Información para la Paz, presentó ante la comisión de Salud Pública del Senado de Uruguay los contenidos del libro Condena, tolerancia y negación: el aborto en Uruguay.
El objetivo de la exposición es ser un aporte a la discusión parlamentaria sobre la Ley de defensa de la salud reproductiva, que implica la legalización del aborto.
Para el año estudiado en la investigación (2000) ¬considerando información que promedia el período 1999 ¬ 2001- se estima que se producen en el país alrededor de 33.000 abortos voluntarios anuales, como cifra base.
Aunque esta cifra es muy inferior a algunas estimaciones que se han realizado con anterioridad, esa magnitud implicaría una tasa de aborto (proporción del numero de abortos con respecto al total de nacimientos más abortos) del 38,5 por ciento. En forma aproximada, de cada 10 "concepciones", cuatro abortan.
Esa tasa de aborto sitúa a Uruguay de acuerdo a estimaciones internacionales en un 12º lugar en 81 países considerados.
El libro, que se presentará públicamente mañana, 11 de noviembre, concluye en términos generales que la práctica del aborto es un medio a través del cual la sociedad uruguaya regula la fecundidad, explicó el equipo de investigadores, constituido por Rafael Sanseviero, Susana Rostagnol, Mónica Guchin, Américo Migliónico.
Dicha afirmación se sustenta tanto en las estimaciones cuantitativas de su ocurrencia, como en el análisis de las circunstancias personales y colectivas en que los abortos se producen. La estimación indica que la mayoría de los abortos se producen en el ámbito medicalizado (81 por ciento), siendo el resto realizado mediante prácticas populares (19 por ciento).
Asimismo, los profesionales explican que las diferentes capacidades de las mujeres para acceder a unos u otros abortos están determinados por la dotación de recursos económicos y capital social de cada una. Pero, independientemente del ámbito de realización de los abortos, estos siempre representan experiencias de violencias y abatimiento de derechos para las mujeres.
El importante informe indica también que los abortos en Uruguay se producen en el marco de una trama colectiva de la que participan diferentes actores y agentes sociales, algunos de ellos especialmente relevantes por su autoridad (médicos, policías, órganos de la justicia, medios de comunicación).
Respecto de la legislación, la investigación postula que la ley que penaliza el aborto ha caído en desuso y su práctica está desincriminada de hecho. No obstante ello, las resignificaciones de la penalización legal trasmitidas a través de la tradición oral, instituyen un marco cultural específico que criminaliza el aborto más allá de los contenidos de la propia ley.
Finalmente, se concluye en el estudio que el aborto es un hecho social denso y complejo en el que se anudan vulnerabilidades socialmente producidas con los significados y resignificaciones de su penalización. Ello determina un contexto cultural en el cual aquellas vulnerabilidades que determinan la ocurrencia de un embarazo no viable, se ven reforzadas y potenciadas por la necesidad de recurrir a un aborto "clandestino".
Fuente: Red de Educación Popular Entre Mujeres de América Latina y el Caribe- Agencia Walsh

Una de nuestras hermosísimas mujeres argentinas

jueves, 3 de enero de 2008
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Una muestra del porte de las mujeres argentinas - 03/01/2008

"Para muestra basta un botón", dice el dicho popular, y en este caso también es así.

Solo que el "botón" es un tanto especial.

Rocío Guirao Díaz, mas que un "botón", un "bombón" !