Mostrando entradas con la etiqueta GUGLIELMI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GUGLIELMI. Mostrar todas las entradas

Opiniones sobre la marcha por la seguridad

miércoles, 25 de marzo de 2009
0 comentarios
Escribiendo clarito... - 25/03/2009



Mi amiga Paola me envió un mail con este texto, pero no tengo la fuente donde se publicó.
Así se expresa Carina por la marcha contra la inseguridad que se hizo el 18 de marzo de 2009, financiada por De Narváez, custodiada por Barrionuevo y organizada por la hija del represor militar Guglielmi.
Pavada de organizadores... :(


"Rechazo la marcha del 18 por xenófoba, racista, intolerante,autoritaria y superficial y porque:

No les importó ser testigos mudos de la destrucción del aparato productivo y las clases populares que empezó en 1976 y se consumó en la década infame del menemismo.

No les importó cuando cerraron fábricas.

No les importó cuando las clases populares tuvieron que renunciar a una vivienda digna y resignarse a la marginalidad de los asentamientos.

No les importó la destrucción sistemática de la educación pública porque los más perjudicados fueran (y son) los hijos de las clases populares.

No les importó que una generación entera viviera de changas sin posibilidad de acceso a un trabajo digno.

No les importó que un puñado de empresarios corruptos se llenara los bolsillos con las leyes de flexibilización laboral.

No les importó que una generación entera de hijos de desocupados creciera en condiciones precarias dentro de familias destruidas.

No les importó cuando los punteros menemistas y duhaldistas inundaron las villas de drogas.

No les importa despreciar constantemente a los menos favorecidos llamándoles "negros", "cabezas", "bolitas", "monos", "perucas" y toda clase de insultos humillantes y ofensivos.

No les importa negar una moneda a un pibe de 8 años que abre las puertas de un taxi.

No les importa concurrir a prostíbulos donde esclavizan a niñas de 14.

No les importa cuando la policía reprime y mata a sangre fría a adolescentes por "portación de cara".

No les importa DESPRECIAR LA VIDA DEL OTRO.

No les importa ni se sienten responsables por haber contribuido a que hoy haya una generación que DESPRECIA SU PROPIA VIDA.

A esa generación que, con cuya marginalización colaboraron ampliamente, ellos les exigen respeto por sus pertenencias porque para ellos el DERECHO A LA PROPIEDAD está por encima del DERECHO A LA VIDA.

No voy a la marcha porque YO RECHAZO:

A los que valoran más el celular que le robaron que la vida del otro (o la mano que le quieren cortar).

A los que piden mano dura para los pobres pero votan al niño Maurizio que tiene condena efectiva por contrabando y una familia que le debe al Estado1.000 millones de dólares en conceptos de canon por la
explotación del Correo Argentino donde papá Macri no se privó de realizar despidos masivos.

A los que piden pena de muerte alentados por una diva decadente que se ahorró miles de dólares comprando un mercedes benz con exención para discapacitados.

A los que piden "bombardear las villas", "matar a todos los negros", "atarle las trompas a las mujeres para no sigan reproduciendo chorros" pero se comen los mocos todos los días cuando los verduguea el jefe, el colectivero, la directora del colegio y el vecino que tiene un mango más.

A los que desconocen la responsabilidad individual porque siempre es más fácil culpar a los otros.

A los que desprecian los Derechos Humanos y los desconocen.

A los que piden el regreso del servicio militar obligatorio para que los militares vuelvan a torturar y asesinar conscriptos en sus cuarteles.(Norma aclara que no sirve el servicio militar para evitar el consumo de paco, porque empiezan a los 12 y a los 6 meses se mueren)

A los que insultan a las Madres y Abuelas que lucharon y luchan incansablemente por la justicia, la libertad y la dignidad y que jamás cometieron un acto de violencia contra los verdugos de sus hijos ni contra los apropiadores de sus nietos.

A los que corrieron a apoyar al "campo" y después el "campo" los desabasteció y provocó un aumento geométrico en el precio de los alimentos que todos tuvimos que pagar sólo porque "el campo" enfundado
en ropa de Cardon ("cosas de ellos") se niegan a pagar impuestos.

A los que reivindican a los milicos y piden que vuelvan porque "así como limpiaron el país de terroristas ahora hay que limpiarlos de chorros " y "porque en esa época yo caminaba tranquilo".

A los que reclaman "legítima defensa" para Mariela Galíndez que en 2005 arrolló y mató con su auto a un pibe que le robo la cartera. 
Reivindican a los nuevos "Ing. Santos" pero pretenden una ley que los habilite para cortarles la mano a los menores que les roban un celular.

A los que piden la baja de la edad de imputabilidad a los 14, 12, 8 años porque a su criterio los pobres no tienen derecho a la infancia.

A los que vivan a los "héroes de Malvinas" pero se olvidan que los verdaderos héroes son conscriptos (que NO eran militares) de 18 a 20 que usaron como carne de cañón, 400 de los cuales murieron en una
guerra diseñada para sostener una dictadura sangrienta. Porque jamás acompañaron ni tuvieron un gesto solidario con los Veteranos.

A los que son absolutamente incapaces de sentir cualquier tipo de empatía por el prójimo.

A los que analizan la "realidad" con la profundidad de un charco y leyeron la "verdad histórica" en la revista Gente.

A los que me desearon "que te maten a toda tu familia", "que te violen y te desfiguren" y "que te asesinen un ser querido" sólo por expresar un punto de vista diferente en sus foros llenos de expresiones discrimatorias, nazis, intolerantes y autoritarias.

Porque el autoritarismo es el resultado de la suma de genocidas conocidos (y/o sus familiares y amigos), idiotas útiles, frívolos, abusadores, discriminadores, fascistas de medio pelo y clase mediocres asustados. Entre todos están armando un OTRO morocho, joven y pobre para odiar, ese odio los une y algunos lo están utilizando (Constanza Guglielmi hija del hija del torturador Alejandro Guglielmi legajo de la conadep 3716 y De Narváez entre otras joyitas).

¿Es así como empiezan las masacres étnicas y los holocaustos como en los Balcanes, en Ruanda, en Zimbawe, en algunas repúblicas de la ex-URSS? ¿Con un puñado de idiotas útiles y dos o tres oportunistas que los guían hacia sus intereses? ¿Tipos de esta calaña aplaudieron las leyes de Nuremberg? ¿Estos son los tipos que miran para otro lado cuando se llevaron a sus vecinos en Berlín, en Buenos Aires, en Santiago de Chile, en Sarajevo? ¿Estos son los que justifican su mediocridad y cobardía escudándose en el “yo no sabía lo que pasaba”, “a mí nunca me pasó nada”, “se sabía que algo pasaba pero había mucho miedo, se la podían agarrar conmigo y con mi familia”?

Me dan miedo pero no me importa porque yo sé de qué lado estoy, en la vereda de enfrente de estas lacras aunque ellos sean cien mil.

Este 24 de marzo más que nunca con las Madres y las Abuelas.

(todo lo que está entre comillas son citas textuales de los foros que convocan a la marcha contra la inseguridad del 18 de marzo)

Pido disculpas por la extensión y a lo mejor encuentran este texto navegando por Internet firmado por mi alter que es la combinación del nombre y el apellido de dos de las personas más despreciables con las
que me crucé en la vida. A los enemigos NI OLVIDO NI PERDÓN.

Carina"

INSEGURIDAD y sus pretensiosos organizadores...

lunes, 23 de marzo de 2009
comentarios
Y con éstos vamos a estar más seguros ? - 23/03/2009



Constanza Guglielmi
La nueva Blumberg




Es hija de un represor. Milita en el peronismo anti-K y organizó una marcha financiada por De Narváez y custodiada por Barrionuevo. Cree que la inseguridad se resuelve con mano dura y se define: “No soy fascista, tengo un marido judío”.

Una nueva ola de reclamos por mayor seguridad sacude el panorama político. El miedo ante los delitos callejeros se ubica en el primer lugar en las encuestas que indagan sobre las preocupaciones de la población.

( En la foto: míren qué igualitos y pulcros los cartelitos de éstos "manifestantes espontáneos" de Facebook ! ! !... jaja )

Hace cinco años, durante otras crisis de inseguridad, y tras el asesinato de su hijo Axel, Juan Carlos Blumberg se convirtió en referente de un sector social que pugna por el endurecimiento de las leyes para combatir al delito. Con el tiempo, la luz mediática de Blumberg se fue apagando. Ahora asoma una nueva estrella en los militantes de la mano dura: Constanza Guglielmi, una mujer que se presenta como una ciudadana más pero tiene fluidos vínculos con la política. A saber: Guglielmi tuvo su primera aparición pública tras el asesinato de su hermana María Pía, en junio de 2006, en Palermo. Un crimen que aún no fue esclarecido. Pero la “nueva Blumberg” tiene una historia política previa dentro del peronismo. Fue secretaria del senador santafesino Carlos Reutemann y luego se sumó a las huestes de Alberto Rodríguez Saá. En su agenda abundan los números de varios dirigentes del pejotismo anti-K, entre los que se destaca el empresario y diputado Francisco de Narváez, un properonista que hizo foco en la inseguridad como eje de su permanente campaña electoral.

Guglielmi fue la promotora de la marcha del miércoles 18 de marzo, presentada previamente como un encuentro ecuménico de ciudadanos que reclamarían seguridad, pero sin estar embanderados detrás de ningún partido. La convocatoria estuvo respaldada por varios personajes de la farándula, un sector que llamativamente fue víctima, en las últimas semanas, de una seguidilla de delitos, entre ellos, el crimen del florista de Susana Giménez. Entre la repercusión de estos casos en los medios y la fuerte campaña a través de Internet para invitar al acto, la expectativa de la manifestación fue alta. El resultado no. Una plaza semivacía sorprendió a los organizadores.

Guglielmi estuvo en la primera fila del reclamo. Desde allí acompañó las palabras del rabino Sergio Bergman (ver recuadro) y fue acompañada por un puñadito de famosos que pasó por el sector vip de la marcha: Nito Artaza, Facha Martel, Carolina Baldini, Laurencio Adot, Anamá Ferreira y Ana María Giunta y no mucho más. Guglielmi agradeció sus presencias. En cambio, de algunas consignas que lucían rancias en ciertos carteles, las que reclamaban pena de muerte a los delincuentes o el regreso de los militares, la mujer no dijo nada. Quizá le traigan recuerdos de su tierna infancia.

Alejandro, su padre militar, fue denunciado por haber participado en un centro clandestino de detención en épocas del terrorismo de Estado. Guglielmi intenta aclarar: “Él sólo era un jinete de competición”. Y punto. Dice que prefiere hablar de los problemas actuales. Así lo hace ante Veintitrés en el estudio jurídico de su marido, el ex gobernador de Chubut Néstor Perl, un abogado laboralista que fue embajador de Carlos Menem y funcionario del Ministerio del Interior durante la gestión de Eduardo Duhalde. Está claro que Guglielmi conoce la fibra más íntima de cierto peronismo.

Las fotos familiares podrían confirmarlo: a su último cumpleaños –tiene 46–, festejado en su casa de Vicente López, asistieron el ex ministro del Interior Carlos Corach y la ex titular del PAMI Matilde Menéndez. Son años de roce político, al menos quince, que fue cuando se casó con Perl. Por cierto, eran tiempos convulsionados por la hiperinflación. Fue por entonces cuando Perl abandonó la gobernación de Chubut envuelto en un escándalo que podía derivar en un juicio político por supuesta malversación de caudales públicos. Perl siempre acusó al por entonces secretario general de la gobernación –y hoy gobernador– Mario Das Neves de haber estado detrás de la crisis.

Pero aquel escándalo no significó su retiro de la política: Menem lo nombró agregado para asuntos científicos, tecnológicos y culturales de la embajada argentina en Roma. Luego pasó por el Ministerio de Salud y Acción Social menemista. Duhalde lo regresó a la función pública, esta vez como secretario de Coordinación del Ministerio del Interior. Actualmente, Perl es de los patagónicos que recelan de Kirchner, su antiguo compañero. Al tiempo que asesora a la Asociación de Pilotos en el pleito de Aerolíneas Argentinas, participa de las cenas en el restaurante Lola, donde el núcleo duro del duhaldismo –Eduardo Camaño, Jorge Sarghini y Chiche Duhalde– sueña con retornar al centro del poder. Constanza, siempre a su lado.
Pero Perl, diplomático al fin, no rompe del todo sus lazos con el kirchnerismo: mantiene una buena relación con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

Guglielmi dice que se hizo peronista cuando cursaba la secundaria en su natal Bella Vista, en plena adolescencia donde ocupaba su tiempo en la Acción Católica –fue catequista– y la lectura de un libro que le cambió la vida: Eva Perón, la mujer del látigo, una biografía de la inglesa Mary Maine.

Hoy su buscada exposición pública y su proyecto personal la impulsaron a estudiar Ciencia Política en la UCES. Quiere un título universitario, uno real, por cierto, no como el falso ingeniero Blumberg, alguien que no le tiene mucho afecto.

Dice Blumberg de ella: “Se dijo que había sido secretaria mía... son macanas. Vino cuando le asesinaron a la hermana, pero nunca estuvo en la fundación. Ella es más bien una mujer vinculada a la política. Hace poco la encontré en un canal de televisión nuevo que hay en la Casa de San Luis. Fui a dar una entrevista y ella estaba, no sé si trabaja ahí o qué. Es una mujer muy especial... que siempre cambia de opinión sobre las cosas: dice una cosa, y después otra”.

Guglielmi también despega del padre de Axel.

–¿Usted es la “nueva Blumberg”?
–¡No! Nosotros no llevamos petitorio: queremos respetar nuestra Constitución desde el rol de ciudadanos. Además, esto no tiene nombre y apellido. No es Constanza.


Rara respuesta: el día de la marcha, las calles porteñas amanecieron con carteles convocando a la marcha por “mayor y mejor seguridad”. Firmado: “Constanza”. Claro, en este caso faltó el apellido.


De tanto andar con la farándula, al parecer, los referentes de la mano dura cayeron en una guerra de egos.
Si bien la marcha no alcanzó los niveles de concurrencia esperados, en la previa, en cambio, Guglielmi quedó conforme por el respaldo que recibió. La organización de un acto de estas características tiene un costo y una logística que no puede afrontar cualquier vecino común. La seguridad del encuentro la arrimó el sindicato de vigiladores privados que comanda Ángel García, mano derecha de Luis Barrionuevo: varias decenas de vigilantes. De Narváez aportó lo suyo. Y lo suyo es dinero.


Guglielmi define su posicionamiento ante la reclamo por seguridad: “Esto ya no tiene que ver con la derecha ni con la izquierda ni con el centro. Hay un estereotipo sobre los que estamos en seguridad como gente de derecha, fachos... pero imaginate, estoy casada con un judío: muy fascista no debo ser”.


Sí, leyó bien, estimado lector, dijo: “Estoy casada con un judío: muy fascista no debo ser”.
Sigamos.

–¿Cómo se define políticamente?
–Siempre me he identificado con el centro. A diferencia de muchos en el tema seguridad, yo vengo de la política. He sido militante política siempre, de perfil muy bajo... Tendría que hacer un reconocimiento público, un mea culpa: me involucré con el tema de la seguridad recién después de lo de mi hermana. No me había dado cuenta de lo importante que es involucrarse antes de que las cosas pasaran. Y eso es lo que le pasa hoy a la mayoría del pueblo argentino: queremos involucrarnos antes de que nos pase, empezar a prevenir.

–Lo curioso es que Ana Ronzoni, viuda de Héctor Landolina, que empezó convocando a la marcha tras el crimen de su marido, se bajó porque la convocatoria se había politizado.
–Todos hacemos política, desde que nos levantamos y compramos el diario. Y yo vengo de la política, pero hay que separar: no se puede agarrar un micrófono y pedir seguridad para hacer política partidaria. Es demasiado grave como para que un partido lo utilice. Y para evitar eso nos dimos cuenta de que había que buscar un discurso conciliador, que superara las parcialidades.

–¿Quién tiene ese discurso?
–La Iglesia. Le pedimos especialmente a monseñor Jorge Bergoglio que nos dé una mano. La Iglesia Católica se puso al frente de un reclamo de la mayoría de la población.

–Se la vincula con De Narváez y Rodríguez Saá. ¿Qué relación tiene con ellos?
–Soy peronista. Y trabajé muy de cerca con Francisco, porque creí en él y tenemos cosas en común, como el tema de la seguridad. Después que sucedió lo de mi hermana, fue uno de los que más insistió para que apostara al proyecto de la ONG Mejor Seguridad. Y Alberto Rodríguez Saá es un gobernador que respeto sobremanera. Pertenezco a ese espacio político, pero jamás mezclé una cosa con la otra. Alberto es un dirigente en el que creo. San Luis es una provincia que me hace soñar con que alguna vez podamos realizar transformaciones. Tiene el índice de desocupación más bajo y es la provincia más segura de la Argentina, porque hay un plan de inclusión social mucho más justo, que me apasiona.

–¿Va a ser candidata?

–Vengo trabajando con la página mejorseguridad.org, que está online desde el 12 de abril de 2007. Pero son compartimentos estancos: así como cuando llego a casa apago los celulares y soy mamá, y si a la noche tengo que acompañar a mi marido a una comida soy esposa, y a la mañana, cuando llevo a mis chicos al colegio, soy chofer, la seguridad es un compartimento en mi vida que no mezclo con el de la política partidaria. Aunque sí me parece necesario mezclarlo con la política, porque las soluciones van a venir de la política.

–¿Su militancia peronista le trajo problemas con su padre?
–Para nada: en mi casa siempre se respetó la pluralidad de ideas.


–Pero su padre estuvo involucrado en la represión ilegal en Campo de Mayo, según consta en el legajo 3716 de la Conadep.
–Muchas de las cosas que se dicen de él no son ciertas: nunca fue general, se retiró como teniente coronel. Tenía muchos afectos dentro del Ejército, pero él no iba al cuartel porque era jinete olímpico: representó a la Argentina en las Olimpíadas de Munich. Lo de papá eran los caballos. El resto, no lo sé. Yo iba a la escuela secundaria y no me involucraba. Pero nunca tuvo un proceso. Siempre pudo entrar y salir de la Argentina cómodamente.


El periodista Fernando Almirón no opinó lo mismo. En su libro Campo Santo, en el que cuenta los horrores del centro de exterminio “El Campito” en el que fueron aniquiladas más de 4.000 personas entre 1976 y 1980, señala que Guglielmi se desempeñó como “jefe de cuadra”.


El tema derechos humanos es una cuestión sensible para la familia. Alejandro, el hermano de Constanza, eligió la misma profesión que su padre, y como teniente coronel del Ejército fue uno de los que le dio la espalda al entonces presidente Néstor Kirchner en un acto en el Colegio Militar, como forma de repudiar la política de derechos humanos del gobierno K.


En el velorio de su hermana María Pía (ver recuadro), Miguel Giuliano, vocero de un grupo de golpistas habitué de los actos que reivindican la dictadura en la Plaza San Martín, habló a la prensa y atribuyó al crimen una intencionalidad política.


Ahora Guglielmi se distancia de ese personaje: “No me puedo hacer cargo porque ni siquiera lo conozco. Sentí una sensación de violación terrible: era usar el dolor ajeno para una tribuna personal”.
Justamente, “usar el dolor ajeno para una tribuna personal” es la acusación que lanza contra su ex cuñada Carlos Báez, viudo de María Pía: “Constanza se aprovecha del dolor para hacer política; casi ni tenía relación con mi mujer”.
Es una interna familiar que viene de lejos. Perl y Constanza desalojaron de un departamento en Barrio Norte a María Pía una Nochebuena. Báez nunca lo olvidó. Y hay más. Después del crimen de su hermana, Guglielmi acusó a su cuñado de ser el instigador del asesinato. Y pidió, sin éxito, la custodia del hijo de la pareja, que tenía menos de un año. Cosas de familia.


Durante el acto del miércoles, algunos familiares de víctimas de la inseguridad le reprocharon a Guglielmi el uso político del dolor.


Es un año electoral. Habrá que ver en las listas si una tal Constanza es candidata
(fuente)

LA SEGURIDAD DE LA DICTADURA

comentarios
Y con ésta gente estaríamos más seguros ?... qué miedito ! - 23/03/2009



SOCIEDAD › LA MARCHA DEL MIÉRCOLES LA CONVOCA LA HIJA DEL GENERAL GUGLIELMI, ACUSADO POR TORTURAS
La seguridad que muestra la hilacha.

La convocatoria contra la inseguridad está organizada por Constanza Guglielmi. Su hermana fue asesinada frente al golf de Palermo y todo apunta contra un conocido. Pese a los anuncios, Susana Giménez y Marcelo Tinelli descartaron su participación.

El rumor se empezó a difundir, pero nadie sabía de dónde venía: Susana Giménez y Marcelo Tinelli participarían, el miércoles próximo, de una marcha a Plaza de Mayo contra la inseguridad. Ni siquiera estaba claro quién estaba detrás de la movida. Recién el jueves pasado se conoció que una ONG, con el inocente nombre de Mejor Seguridad (MS), era la que había tirado las líneas hacia los divos de la tele. MS es encabezada por Constanza Guglielmi, cuya hermana menor fue asesinada en los bosques de Palermo cuando, extrañamente, la interceptaron en momentos en que llevaba a un banco la recaudación de la confitería del Club de Golf. La hija del general Alejandro Guglielmi, acusado por su participación en el centro de detención clandestino conocido como El Campito, no tiene una mirada de la cuestión de seguridad despojada de pasiones: califica a Néstor y Cristina Kirchner como “la retroprogresía”, “los que adscriben a la consigna setentista cuanto peor, mejor”, “los profetas del odio”, todas definiciones que no parecen tener relación con la lucha contra el delito.

El crimen de María Pía Guglielmi, en 2006, nunca fue esclarecido. La hermana menor de Constanza llevaba en su Civic la recaudación del viernes, sábado y domingo, los días más fuertes de trabajo de la confitería del Golf, de la que ella tenía la concesión. El caso fue extraño por varios motivos:

- Porque parece cantado que alguien de adentro de la confitería o la familia dio el dato de que todos los lunes María Pía llevaba la recaudación al banco. Por lo tanto, la hipótesis primaria fue –y sigue siendo– la del robo.
- La interceptación se hizo con una camioneta Renault Trafic, pero María Pía aceleró a fondo y le habrían disparado por ese motivo.
- Constanza sostiene que el hecho de que se haya utilizado una camioneta podría indicar que se trataba de un secuestro. La hipótesis no es descabellada, pero la hora –pleno día– y el lugar –Bosques de Palermo– no parecen los más adecuados para un secuestro.
- Por último, tampoco se descarta la idea de que directamente la fueran a matar, pero otra vez la hora y el lugar no son habituales: la esperarían de noche en algún lado.
El marido de María Pía, Carlos Báez, apareció como sospechoso, pero lo concreto es que se revisaron todas sus comunicaciones antes y después del homicidio y no se le encontró nada de nada. Báez está enfrentado con Constanza, no le permite ver al pequeño sobrinito, que ahora tiene más de tres años, y todo indica que el choque venía de antes. Según consignó Página/12, Constanza y su esposo, el ex gobernador de Santa Cruz Néstor Perl, ordenaron a sus abogados Armando José Murature y Ana María Maya que pidan el desalojo de María Pía de un departamento de la calle Uriburu al 1100. Efectivamente el desalojo se concretó el 24 de diciembre de 1996, o sea en Navidad.

Tras el asesinato de María Pía, Báez reaccionó duramente cuando un general retirado hizo una arenga ante el periodismo en el propio velatorio. Miguel Giuliano, que pocos días antes había encabezado un acto en plaza San Martín por “los muertos de la subversión”, vinculó el homicidio de María Pía con el hecho de que fuera hermana de un militar.

El viudo le pidió a la ministra de Defensa, Nilda Garré, que tomara una medida contra Giuliano: “Es nefasto lo que hizo, se burló de todo el dolor nuestro, en beneficio propio”.

Pese a esa relación deteriorada con María Pía y su marido, Constanza se convirtió en figura pública en materia de seguridad a raíz del asesinato. Acompañó a Juan Carlos Blumberg y hasta hizo campaña contra la reelección de Carlos Rovira en Misiones, algo que tampoco tenía demasiada vinculación con la cuestión del delito. Guglielmi tiene claro su alineamiento político: así como la marcha del miércoles es en Plaza de Mayo, ya en su momento armó otra hacia la Quinta de Olivos y no se privó de convocar al mediático Alfredo De Angeli, con quien hasta hablaron de constituir una Mesa de Enlace de la Seguridad.

A principios de semana, desde la usina de Mejor Seguridad dieron a conocer que tanto Susana como Tinelli participarían de la concentración del miércoles, pero finalmente ambas figuras dieron un paso al costado, aunque la diva de los teléfonos deseó que mucha gente concurra. Otras figuras del espectáculo también parecen descartadas, esencialmente a partir del diagnóstico de que, tras la cuestión del supuesto combate al delito, se esconden posturas políticas de derecha muy claras: “La sociedad argentina está a la deriva, conducida por este doble comando orientado hacia lograr la crisis permanente de acuerdo con la consigna setentista ‘cuanto peor, mejor’. El Gobierno viene llevando adelante un proceso de destrucción nacional que tiene en vilo a toda la Argentina”.
(fuente)