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Diccionario de la derecha criolla

jueves, 26 de marzo de 2009
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Las palabras según quién las usa - 26/03/2009



Nuevo diccionario de la derecha criolla
Por Fernando D´addario
Bases:
1) Neologismo que designa a pequeños y medianos propietarios de tierras de la Pampa húmeda, reunidos en asambleas al costado de las rutas. Como vanguardia de la causa campesina, imponen condiciones a la burocracia sindical de su sector, expresada en la Federación Agraria Argentina, y consensúan la agenda pública con sus nuevos socios, los también revolucionarios dirigentes de la Sociedad Rural y Confederaciones Rurales Argentinas. Algunos, “autoconvocados” o “foquistas”, tienen una marcada afinidad política con la franja ultraizquierdista Carbap.
2) Arcaísmo que definió, en algún momento, a conjuntos de personas que ejercían actividades políticas o sostenían postulados ideológicos sin ostentar cargo partidario alguno.
Borocotización: Pirueta espuria a través de la cual un político de la oposición es cooptado por el oficialismo. Se excluye de esta categorización a todo movimiento ejercido en sentido inverso. Para aludir a los realineamientos políticos de Julio Cobos y Felipe Solá, entre otros, se sugiere acudir a la expresión “sinceramiento de las convicciones”.

Caciques:
Dícese de los hombres fuertes de organizaciones sindicales y piqueteras. En un sentido más amplio, alude asimismo a intendentes del Conurbano bonaerense y a determinados gobernadores (sólo del PJ). En algunos casos la palabra puede ser sustituida por “caudillos”, e inclusive (aún no ha sido homologada por la Real Academia) “capangas”. Ver su variante positiva: Líderes.
Caos de tránsito: Desorden generalizado motivado por la presencia en el espacio público de manifestantes piqueteros, sindicales o de partidos de izquierda. De gravedad sólo comparable al “alerta meteorológico”.
Primo bueno: Corte de ruta.

Congreso de la Nación: Institución que ve fluctuar su legitimidad en función de la correlación de fuerzas partidarias. Cuando el número de votos se intuye favorable a los Supremos Intereses de la Nación, se acude a los honorables representantes del Pueblo como última garantía democrática. Si la pelea se vislumbra desfavorable, el Congreso pasa a ser una simple escribanía, habitada por diputados corruptos que homologan con un sello los arranques dictatoriales del Ejecutivo. En caso de peligro extremo, se recomienda cerrarlo.

Consenso: La más bella de las utopías a la que debe encomendarse todo político bien nacido. El diálogo y el debate son el único camino para zanjar las diferencias entre peronistas y radicales, ricos y pobres, Nueva Chicago y Deportivo Morón, Rial y Sofovich, taxistas y Género Humano. Otra Argentina es posible.

Corte de ruta: Reunión pacífica de productores rurales perjudicados por la política oficial. Recurso desesperado de los ruralistas para instar al diálogo y a la solución racional del problema agropecuario.

Derechos humanos:
1) Dícese del invento garantista que preserva la impunidad cotidiana de delincuentes de todo tipo: asesinos, violadores, motochorros, pungas, barrabravas, drogadictos, travestis, linyeras, piqueteros, peruanos, abortistas, etc. Su generosidad no alcanza a los “honestos contribuyentes” ni a Susana Giménez.
2) Dícese de la reminiscencia setentista inclinada a sostener únicamente la memoria de los muertos, caídos durante la época de la subversión. Ver “Garantistas”.

Estado:
1) En tiempos de bonanza: Monstruo de mil cabezas, máquina de impedir, mastodonte burocrático, nido de ñoquis, foco de corrupción, nostalgia de populistas.
2) En tiempos de colapso: necesario regulador de los desequilibrios cíclicos del mercado, instrumento clave de financiamiento para las inversiones. Papá, mamá y la abuelita que cura el empacho.
Garantistas: Se designa de este modo a los jueces que, con la pueril excusa de atenerse a la ley, liberan, liberan y liberan. Quedan afuera de este ítem los jueces republicanos que durante el último gobierno militar y durante los años ’90 acompañaron con sus fallos –o con su oportuno silencio– la eliminación de elementos perniciosos y la definitiva inserción del país en el mundo desarrollado. Paro: 1) Medida regresiva que apunta a impedir el normal desarrollo de la vida cotidiana de los argentinos. Suele estar motivado por la ambición de los caciques sindicales, preocupados por engrosar la “caja”. 2) Paro docente: Exceso en las atribuciones de los maestros, que abusan de sus históricos privilegios, desechan el diálogo y toman de rehenes a nuestros niños. 3) Paro Histórico: Exitosa medida tomada por los líderes del Campo en defensa de los derechos de los pequeños productores agropecuarios. Prensa independiente: La Reserva Moral de la Nación, a partir de la lamentable declinación de las jerarquías militares y eclesiásticas. Incorruptible y ajena a presiones políticas e intereses económicos, se erige en bastión de defensa de la institucionalidad, el derecho inalienable a la información, el diálogo político, el consenso, la seguridad jurídica, el pluralismo, la memoria completa, la sustentabilidad macroeconómica y la televisación del fútbol hasta 2080. Servicio Militar Obligatorio: El Edén recuperado por la democracia para nuestros jóvenes en situación de riesgo. Ultima concesión a las garantías individuales, previa a la instauración de la pena de muerte.
(fuente)

"Nombrecitos de los del campo..."

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O sea... - 26/03/2009



¡Contraguía de nombrecitos de los del Campo!

Así como los esquimales tienen unas veinte palabras para denominar el color blanco, la innombrable extensión de este conflicto infernal nos ha obligado a adoptar unos veinte o treinta (o cuarenta o sesenta) sinónimos para designar a “Los del Campo”; el problema, claro, es que no todas lo nombrecitos implican lo mismo, cada usuario tiene preferencia por una denominación y, por supuesto, su connotación cambia según la calidad humana del usuario.

Para no perdernos en esta selva de implicancias, connotaciones y segundas intenciones, el Depto. de Semiótica de “Yo contra el Mundo” ofrece este exclusivo análisis de NOMBRECITOS PARA REFERIRSE A “LOS DEL CAMPO”:

“EL CAMPO”: “El Campo” nos retrotrae inmediatamente a una Era Dorada de Inocencia Salvaje y Rural, de campos verdes y contacto con la tierra. Quien prefiere hablar de “El Campo”, en lugar de hablar de los miembros en carne y hueso del conflicto, tiene en la cabeza una difusa, turbia, genérica pero placentera imagen de pasto, vaquitas, patitos, gallinas, conejitos y molinos de viento vistos desde el costado de la ruta cuando vas a Mar del Plata. Una imagen completada mentalmente con recortables de Anteojito dedicados al tema “la Granja”, con un ordeñadorcito de boina blanca y pañuelo al cuello y una linda chinita de ojazos pardos y trenzas largas, pegados sobre cartulina para que tengan mayor resistencia y paraditos sobre una pestaña blanca. La banda de sonido es alguna marcha patria o la lectura de la composición tema “La Vaca”, y la decoración está formada por escarapelas, banderitas y guirnaldas celestes y blancas. ¿Quién podría estar en contra de “El Campo”, esta fuente inagotable de iconografía didáctico-infantil?

Usuario: Medios de comunicación, taxistas, caceroleros de Caballito y jubilados que llaman a la radio.

La Objeción: “Ehhh, cheeeee, pero el campo no es eso nada más, no hay que generalizar, te tenés que informar un poco máaas”

“LOS OLIGARCAS DE LA SOCIEDAD RURAL”: Esta denominación designa a un Estanciero de familia patricia y doble apallido, interpretado por Augusto Larreta en el sketch de “Qué Chucho, Manucho”. Viste botas de equitación, pantalón de montar, camisa parda, pañuelo, bigote, cabello engominado con canas en las sienes y calza una fusta que utiliza para señalarle a los visitantes los ímites de sus inabarcables extensiones (cuando no para castigar a Zoilo, su inoperante peoncito de bigotito a lo Cantinflas). “Oligarca” contrata en negro, le paga a sus peones con vales del Almacén del pueblo (que es de su propiedad, donde les sirve salame con triquinosis y ginebra adulterada), se curte a las hijas adolescentes de las chinitas de la estancia, hace “fraude patriótico”, golpea las puertas de los cuarteles, chifla a Alfonsín, aplaude a Menem, se compra una nueva 4 x 4, publica una necrológica despidiendo a Bernardo Neustadt, comulga con Von Wernich y a cada discurso de Cristina Kirchner comenta con su mujer “Pero qué barbaridad, ché Merceditas, estos perucas pata negra hijos de inmigrante aluvión zoológico no aprenden más”, y blandiendo la fusta y gritando “¡Zoilo, venga para acá que estoy medio nervioso!”

Usuario: Progres setentistas que se quedaron en el anti-menemismo o Luis D’elía.

La Objeción: “Ehhh, cheeeee, pero el campo no es eso nada más, no hay que generalizar, te tenés que informar un poco máaas”

“LOS CHACAREROS”: El “Chacarero” al que quiere adjudicarse el conflicto del campo es un noble y sufrido paisano con la piel surcada de arrugas, curtida salvajemente por los rayos solares debido al duro trabajo al aire libre. Trabaja de sol a sol, de lunes a domingos, las 24 horas y durante los 365 días del año bajo las inclemencias del tiempo, con la sola ayuda de un noble y desnutrido caballo de 25 años, que tira resoplando del viejo arado de madera, y cuando éste se desploma agotado sobre el suelo, que se desmigaja en terrones resecos, su dueño, jinete y amigo lo carga sobre el hombro y sigue tirando del arado él mismo. Luego llega, arrastrándose, a su pobre ranchito sin techo ni paredes ni piso, donde su amorosa china lo espera con una opípara cena consistente en mate amargo, ya que la totalidad de lo que producen sus tierras es para consumo de los porteñitos desagradecidos. Al día siguiente, la helada acaba con la totalidad de su cosecha y el Gobierno le confisca lo poco que le queda para comprale una cartera Luis Vuitton a la Presidenta. Sin embargo con la paciencia y la resignación del hombre de campo, vuelve a empezar de cero sin quejarse porque así es la vida del pobre “Chacarero”. Un dato: Es la única persona que labura de toda la Argentina.

Usuario: La propia gente del Campo, Elisa Carrió y los caceroleros de Santa Fe y Callao, que al defender a estos pobres desgraciados se sienten un poco como unos patroncitos de estancia de buen corazón.

La Objeción: “Ehhh, cheeeee, pero el campo no es eso nada más, no hay que generalizar, te tenés que informar un poco máaas”

“LOS RURALISTAS”: El usuario de esta imagen no tiene una idea muy clara de a qué se dedicaban esos señores que empujan tractores al costado de la ruta, pero sí sabe que parecen ser un grano en el culo del Oscurantismo Kirchnerista y con eso le alcanza. El “Ruralista”, entonces, es una especie de héroe de la Resistencia, que pasa conmovedoras noches de frío, a duras penas entibiadas por un tereré helado. De Angelis es su líder carismático, su mártir, su Che Guevara, su Perón, regresado de entre las negras nieblas de la prisión Kristinista como un Mesías Gauchesco. El “Ruralista” corta la ruta pero no es basto o violento como los piqueteros bonaerenses, siempre tiene una sonrisa y un dicho gauchesco con el que pícaramente se “compra” a sus piqueteados, que terminan junto a él compartiendo un mate helado y guitarreando en torno al fogón, es humilde (apenas heredó 500 hectáreas cultivables) pero no lastima nuestros ojos con el espectáculo de la miseria (si quiere va y mata una vaca y se la come ahí, al costado de la ruta. Cruda.). En resumen, es un auténtico revolucionario, pero que no clama por cosas desagradables como expropiación o fusilamientos sino por que le dejen ganar su platita.

Usuario: Escritores de cartas a La Nación y anti-kirchneristas de todo pelaje.

La Objeción: “Ehhh, cheeeee, pero el campo no es eso nada más, no hay que generalizar, te tenés que informar un poco máaas”

“LOS PRODUCTORES AGROPECUARIOS”: La imagen que nos quiere vender el usuario de “Productor Agropecuario” es de un moderno y progresista ingeniero agrónomo que viste bombacha de gaucho, boina y cuentaganados, pero que viaja en una impecable 4 X 4, carga un celular y una laptop donde hace complicadísimos cálculos para intensificar la producción de su campo. Verdadero “nerd” rural, su única lectura son libros sobre monocultivo de soja, la revista “Chacra” y los suplementos Rurales de los grandes matutinos del país, gracias a lo cual está al tanto de los datos más ínfimos acerca de la terbutilazina, la metribuzina, el glifosato, el agente naranja, la soja transgénica, el gordo, invernada y cría, los productos John Deere, del precio internacional de la soja y el cambio climático. Gracias a su pujante capacidad de trabajo y la información especializada que maneja es el responsable 100 % de la salida de la crisis del 2001.

Usuario: Licenciados en algo que son entrevistados en el programa de Marcelo Longobardi, donde dicen –sin que se les mueva un pelo- cosas como “el mundo clama por nuestros productos agropecuarios” o “si dejamos en paz a los agroproductores podemos convertirnos en una superpotencia” (De más está decir que le gusta mucho la palabra “agro-algo”).

La Objeción: “Ehhh, cheeeee, pero el campo no es eso nada más, no hay que generalizar, te tenés que informar un poco máaas”

“LOS CAMPESINOS”: El “Campesino” tiene sombrero blanco, rasgos mesoamericanos y brazos musculosos a lo mural del pintor Siqueiros, con los que levanta su azadón o su fusil cerrando un puño socialista. Aunque no lo sabe porque todavía no ha resuelto las contradicciones internas de la dialéctica de la plusvalía de la cosa del capitalismo, todo está dispuesto para que en cualquier momento separe su Lucha de la de las organizaciones pequeño-burguesas con las que está entongado actualmente e inicie la lucha por una auténtica Reforma Agraria; caso contrario –armados de azadones levantados con el puño socialista- habrá que tomar por asalto los latifundios sojeros e iniciar un movimiento separatista y una Asamblea Constituyente, lo cual será sencillo teniendo en cuenta esos brazos de Hulk que tiene. Es sólo cuestión de tiempo.

Usuario: Integrantes de pequeños partidos trotskistas de la Facultad de Agronomía, que se quieren cortar las pelotas porque cada vez que se quieren diferenciar de Kirchner se los asocia a Luciano Miguens y viceversa.

La Objeción: “Ehhh, cheeeee, pero el campo no es eso nada más, no hay que generalizar, te tenés que informar un poco máaas”


En una próxima entrega analizaremos otras denominaciones como “El Agro”, “Los Sojeros”, “Los Latifundistas”, “Los Gauchitos”, “La Paisanada”, “Los Gringos”, “Los Terratenientes” y “Sabés cómo me tienen los del Campo y los del Gobierno” - Publicado por Podeti en Junio 23, 2008 4:33 PM
(fuente)